En Paraná, durante las Jornadas de Desarrollo Productivo y Competitividad de la Región Centro, los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Martín Llaryora (Córdoba) expresaron su apoyo a eliminar o, al menos, suspender las PASO a nivel nacional para las próximas elecciones. Sus posiciones llegan en línea con las propuestas del gobierno de Milei, pero se mantienen matices entre cada provincia.
Pullaro afirmó estar a favor de la suspensión de las PASO en lo nacional. Recordó su antecedente de haber llegado a la gobernación tras competir en una primaria provincial, y subrayó que el sistema actual implica tres elecciones y un costo importante para la nación. En su provincia, Santa Fe, las primarias provinciales permanecen y la elección está desdoblada respecto del calendario nacional. Además, dejó entrever la posibilidad de impulsar, en 2025, una reforma constitucional para habilitar un segundo mandato, lo que sugiere un tema propio a la jurisdicción santafesina y no necesariamente compatible con la propuesta central de la reforma nacional.
Frigerio, por su parte, aceptó la idea de suspender las PASO nacionales, aunque evitó comprometerse con una definición cerrada sobre el mantenimiento o la eliminación definitiva del mecanismo. Su argumentación se centró en la necesidad de hacer más eficiente el proceso electoral y reducir costos, sin entrar aún en una decisión final sobre el formato de las primarias.
Llaryora defendió la Boleta Única de papel, señalando que Córdoba fue una de las pioneras en su adopción y que ese formato aporta claridad, transparencia y mayor participación. No obstante, se mostró tibio respecto a la continuidad de las PASO y, en paralelo, pidió a la gestión de Milei un plan productivo integral que impulse la producción, la defensa de la industria y la realización de obras para sostener la actividad económica y el empleo. En Córdoba no se realizan PASO a nivel provincial, pero sí habrá una elección provincial el año próximo, despegada del calendario nacional.
La reunión dejó en evidencia que el gobierno nacional continúa intentando desplazar el debate de las PASO, pero la reforma política permanece frenada en el Senado por falta de votos seguros. Los tres mandatarios, al expresar sus posicionamientos, cedieron un guiño a la Casa Rosada, aunque sin garantías de que avance el proyecto en el Congreso.



