La selección argentina de la Billie Jean King Cup, que este año vivirá la serie contra Japón en Tokio los días 21 y 22 de noviembre, se presenta con un plantel de emergencia. La complicación proviene de la superposición entre el calendario de la competencia de equipos y las giras individuales de las jugadoras, lo que obligó a la capitana Paola Suárez a prescindir de las mejores raquetas y de la doblista de mayor ranking para el cruce ante las niponas.
Así, Suárez dio la formal sorpresa y formó un equipo con cuatro debutantes: Justina González Daniele (20 años, ubicada en el puesto 433 del ranking). A su lado estarán Florencia Urrutia (25 años, 454ª), Luciana Moyano (21 años, 545ª) y Sol Larraya Guidi, completando una nómina inesperada para afrontar una serie de play-offs que define si Argentina avanza hacia el Grupo Mundial I tras haber asegurado una de las dos plazas de la Zona Américas I en la primera fase de abril, disputada en Ibagué, Colombia, donde el equipo nacional superó a Colombia, México y Brasil.
La configuración actual queda marcada por la imposibilidad de contar con ocho singlistas que, en otros contextos, hubieran sido titulares: Solana Sierra (104), Julia Riera (141), Jazmín Ortenzi (150), Luisina Giovannini (204), Nadia Podoroska (205), Lourdes Carlé (240), Martina Capurro (281), Victoria Bosio (303); y tampoco se podrá recurrir a su mejor doblista, Nicole Fossa Huergo (74). Esta situación condicionó la selección y obligó a priorizar la experiencia internacional de las jugadoras disponibles frente a un rival de alto nivel en cancha rápida.
En un comunicado oficial, Suárez reconoció la dificultad de la convocatoria: “La situación fue bastante complicada, pero estoy contenta de que las jugadoras tengan oportunidad de disputar más torneos en Sudamérica; para el tenis femenino es positivo, aunque ese calendario interfiere con la Billie.” La ex número uno del mundo en dobles añadió que, pese a la noticia, el equipo presenta una oportunidad para conocer mejor a las jugadoras y evaluar su rendimiento antes de definir la formación para la serie ante Japón.
Respecto al objetivo, la capitana dejó claro el propósito: “Vamos a ir a luchar e intentar dar la sorpresa.” El plan inmediato es rendir al máximo en Tokio y, si se logra el paso, avanzar a la próxima instancia del Grupo Mundial I, con la mirada puesta en el desarrollo y la consolidación de nuevas jugadoras en el equipo argentino.



