Buenos Aires – La histórica línea de colectivos 148 inicia una nueva etapa bajo la gestión de Misión Buenos Aires, que la relanza con la denominación comercial Misión Halcón, la entrega de 90 unidades cero kilómetro y la recuperación de su paleta de colores verde y amarillo.

El servicio conecta la Ciudad de Buenos Aires con localidades del sur del conurbano y retoma su actividad tras meses de conflicto e incertidumbre.

El nombre fue elegido mediante un concurso participativo entre los pasajeros habituales, y busca reconectar con la historia vinculada al club Defensa y Justicia, conocido como El Halcón.

La renovación de la imagen fue difundida a través de las redes sociales de la empresa y apunta a reconstruir la identidad de una línea que trasladaba a miles de personas a diario para trabajar, estudiar y realizar trámites.

La línea atraviesa Crucecita, Gerli, Sarandí, Villa Domínico, Wilde, Quilmes, San Francisco Solano y Florencio Varela, con cabecera en Plaza Constitución. Según la compañía, transporta alrededor de 1.035.000 pasajeros por mes y recorre unos 540.000 kilómetros durante ese periodo.

El servicio contempla seis ramales con frecuencias distintas, especialmente en las horas pico. El ramal A llega hasta el Cementerio de Florencio Varela, con intervalos de 10 a 14 minutos, mientras que el B conecta con Paraje El Tropezón y La Capilla, con esperas de 20 a 29 minutos. Los ramales D, G, H e I cuentan con frecuencias estimadas de entre 8 y 11 minutos, según sus recorridos hacia Villa del Plata, San Francisco Solano y distintos puntos de Quilmes.

La reanudación de operaciones se produjo después de una crisis que afectó a El Nuevo Halcón S.A., con conflictos salariales, medidas de fuerza y dudas para sostener los recorridos.

Aunque la incorporación de unidades nuevas y la recuperación de los colores históricos marcan una renovación, el principal desafío será mantener las frecuencias y garantizar un servicio confiable para los usuarios que dependen de la línea 148.