En Madrid, después de salir de un encuentro con dirigentes de Vox, el presidente argentino Javier Milei descalificó a la periodista Julia Molina, de Cadena SER, al ser consultado sobre si su visita podría incomodar al PP y a Vox. Según Molina, Milei afirmó que esa visión corresponde a personas de poco bagaje intelectual y a políticos despreciables, con una alusión que podría ajustarse a la entrevistadora. Más tarde, la periodista relató a Cadena SER que también hubo roces con el equipo de seguridad de Milei, llegando a empujar a otro periodista de El País. Afirmó que, dentro del acto, Milei habría definido como corruptos a periodistas de Clarín y que, en general, no le gustan los periodistas.

La cadena marcó la nota como una falta de respeto hacia una profesional de la SER que le había hecho la pregunta. En paralelo, El País publicó un editorial titulado “Inaceptable Milei”, en el que sostiene que el comportamiento del presidente argentino durante la visita a Madrid contrasta con la imagen de otras democracias y señala un paralelismo con líderes populistas que, según el diario, han erosionado instituciones argentinas con un lenguaje grosero. El propio diario incluye una crónica de la salida del acto que recoge expresiones atribuidas a Milei como “corta intelectualmente”, “corrupta” y “no puedo respetar tu cerebro”.

La respuesta institucional no tardó en llegar. La ministra de Igualdad de España, Ana Redondo, escribió en X que “Milei llamando intelectualmente corta a una periodista es como una motosierra dando clases de cirugía: mucho ruido, pero mayor peligro”, aludiendo a la motosierra como símbolo de recorte del gasto público.

La cobertura de este episodio quedó presente en la prensa española, que además insistió en el hecho de que Milei, en su interacción con la prensa, continúa generando gran atención y debate sobre la relación entre Argentina y España, y sobre la forma en que se comunican las autoridades y los periodistas durante visitas oficiales.