Anthropic presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) un plan de gastos que sitúa a la firma en el centro del debate sobre el costo y la rentabilidad futura de la IA. Según la documentación, la compañía busca invertir alrededor de US$750.000 millones en capacidad de cómputo para IA en los próximos años, a la vez que estudia una posible salida a bolsa capaz de levantar hasta US$100.000 millones.

Del total previsto, US$450.000 millones estarían destinados a infraestructura de los llamados hiperescaladores durante un período de entre siete y diez años. En ese marco, la empresa detalla contratos por aproximadamente US$111.000 millones con Google Cloud, US$110.000 millones con Amazon Web Services y US$31.000 millones con Microsoft.

Gran parte de esos acuerdos no admite cancelación. Este tipo de compromisos refuerza la relación entre quienes desarrollan modelos de IA y los proveedores que suministran capacidad de cómputo, como plataformas en la nube, chips y centros de datos que sostienen el crecimiento de los servicios.

La documentación también revela que el 47% de los ingresos de Anthropic provienen de Alphabet y Amazon. Esta dependencia figura como factor de riesgo, ya que algunos de sus principales clientes no están sujetos a contratos a largo plazo y podrían recortar o interrumpir gastos.

En el plano financiero, las cuentas muestran tensión entre expansión y rentabilidad. Durante el primer semestre de 2026, la compañía registró una pérdida neta de US$80.700 millones, frente a un déficit de US$13.000 millones en el mismo periodo del año anterior. Por otro lado, los ingresos del tercer trimestre ascendieron a US$16.800 millones, un 46% más que el segundo trimestre de 2026, según datos citados por Bloomberg. Se indicó que la empresa habría entrado en ganancias ajustadas en el último trimestre, aunque aún distan mucho del volumen de capital requerido para sostener su infraestructura.

Jun Bei Liu, cofundadora y gestora de carteras de Ten Cap Investment Management, resumió la cautela del mercado: los inversores deben valorar cuánto están dispuestos a pagar hoy por beneficios futuros que dependen de gastos enormes. La analista se mostró optimista sobre la adopción de IA, pero prevé retornos cada vez menos lineales conforme se expande el gasto.