La semana giró en torno a Leandro Paredes: el capitán llegó a la semifinal de vuelta con dudas por su lesión y, cuando parecía que la historia le jugaba en contra, emergió como figura clave. En el Maracaná, el volante retornó a la actividad y utilizó la misma pierna para ejecutar un remate inatajable que le dio a Boca un 3-1 definitivo frente a Vasco da Gama, asegurando el pasaje a la final que se disputará en Barranquilla.

La hazaña se dio en el momento cumbre. Boca resistía el asedio de un Vasco que iba buscando acortar distancias y forzar los penales tras mantener un 2-0 en la serie. En ese contexto, Paredes recibió la oportunidad de entrar al campo y, con el reloj en contra, encontró la oportunidad para dar el golpe final.

La decisión de Arruabarrena había sido reservar al jugador para los últimos 25 minutos, pero la urgencia del encuentro llevó a adelantar su ingreso a los 55', sustituyendo a Battaglia. A esa altura, Boca ya mostraba cierta ventaja, pero el equipo visitante consiguió descontar a los 66' y el partido se complicó. Paredes, obligado a cumplir un rol distinto al suyo habitual, pasó a ocupar una posición más defensiva para contener el impulso rival, con la idea de sostener el resultado.

Durante su tramo en cancha, el capitán apenas encontró terreno para acercarse a la creación. En sus primeros 20 minutos tocó la bola en contadas ocasiones (aproximadamente 10 pases), y su presencia ya mostraba el costo físico de su regreso. Sin embargo, su ingreso terminó alterando el mapa del encuentro: Boca logró sostener la ventaja y, cuando parecía que la definición se inclinaba hacia la prórroga, apareció ese remate definitivo.

El derechazo llegó con el balón en ruta hacia el centro del arco y con un efecto tan profundo que dejó sin reacción al arquero Leo Jardim, pese a haber llegado a tocarla con la mano. Fue una jugada que coronó una noche de sufrimiento y entrega, y que dejó al equipo de Bosso de cara a la final.

Tras el pitazo final, Paredes se mostró emocionado y agradecido con sus compañeros. Valoró el esfuerzo colectivo y afirmó que el equipo avanza por buen camino, destacando que la segunda mitad de la bombonera y este cierre muestran a Boca con la mirada puesta en el objetivo mayor.