Un tribunal federal de California ordenó a Meta esclarecer qué personas dentro de la empresa participaron en la decisión de obtener material de bibliotecas piratas para entrenar sus sistemas de inteligencia artificial. La medida llega luego de que la tecnológica intentara atribuir la responsabilidad únicamente a empleados técnicos.
La resolución, fechada el 19 de octubre y firmada por el juez Thomas Hixson, obliga a Meta a señalar a cada persona que haya tomado, autorizado o aprobado la obtención de contenido de las bibliotecas Anna’s Archive y LibGen, incluida la decisión de distribuir esos archivos a otros usuarios durante las descargas.
La disputa forma parte de dos causas que avanzan en el Distrito Norte de California: una acción colectiva de autores que incluye a figuras como Richard Kadrey y la comediante Sarah Silverman, y otra promovida por Entrepreneur Media.
Ya existía un fallo previo que determinó que entrenar modelos de IA con estos libros podría considerarse un uso legítimo bajo la doctrina del fair use. Ahora la controversia se centra en si la forma en que Meta obtuvo ese material —a través de torrents que también permiten la distribución a terceros— constituyó una infracción adicional de derechos de autor.
De acuerdo con los demandantes, Meta descargó aproximadamente 116,3 terabytes de contenido entre 2022 y 2024: unos 80,6 TB provienen de LibGen y 35,7 TB de Anna’s Archive.
Meta, por su parte, sostuvo que no podía identificar a nadie que hubiera aprobado “formalmente” el uso de BitTorrent, ya que esas decisiones, según la empresa, fueron tomadas de forma consensuada entre equipos de ingeniería. También afirmó que la revisión legal interna de los datos de Anna’s Archive se llevó a cabo a principios de 2024.
El juez Hixson rechazó ese argumento. Consideró que la cuestión no se limitaba a decisiones formales y que las respuestas de Meta se centraron en el uso de los datos, no en el modo de obtención. “Si una decisión es atribuible a un grupo o a un equipo, todos los que participaron en tomarla deben responder a este requerimiento”, indicó la orden.
Un empleado que participó en las descargas ya había declarado que la posibilidad de compartir archivos durante el proceso se discutió internamente y que se adoptaron medidas para limitarla.
Entre las pruebas citadas por Entrepreneur Media figura un cuaderno de registro interno de Meta, que, según la editorial, evidencia que al menos un empleado evaluó evitar los torrents antes de una descarga de Anna’s Archive: “Se decidió optar por subidas directas de archivos sin usar torrents, porque eso implicaría compartir el contenido hacia afuera, lo que legalmente no estaría bien”.
Entrepreneur Media sostiene que esa nota contradice la versión de Meta: “Bajo esa lectura, nadie en Meta habría decidido torrentear nada, y, sin embargo, Meta utilizó torrents para acceder a bibliotecas piratas entre 2022 y 2024”, afirmó ante el tribunal.
La nota de cierre recuerda que la ley de derechos de autor de Estados Unidos permite indemnizaciones en casos de infracciones, aunque no se detallan montos en el informe público.



