La organización de la visita del Papa León XIV a la Argentina entró en su tramo decisivo. Después de la incertidumbre que provocó la operación pulmonar, la Iglesia comenzó a repartir invitaciones para encuentros institucionales, confirmó el arribo de una avanzada del Vaticano y no modificó el plan previsto para noviembre. Los equipos argentinos y vaticanos siguen avanzando con los preparativos para recibir al pontífice en la fecha anunciada.

La noticia coincidió con un mensaje desde Roma. En la audiencia general de la última semana, realizada en la plaza de San Pedro, el Papa saludó a una pareja de recién casados de Argentina que le expresó su deseo de verlo en el país. León XIV sonrió y respondió: “Argentina, allá vamos”. Aunque dicha frase no equivalía a una confirmación formal, quienes trabajan en la organización interpretaron el gesto como una señal positiva.

A 16 días de la llegada prevista a Buenos Aires, programada para el domingo 8 de noviembre a las 16:30, fuentes eclesiásticas vinculadas a la organización indicaron a Infobae que la Santa Sede no emitió instrucciones para suspender, posponer ni recortar actividades. La coordinación con los equipos vaticanos siguió activa incluso durante la internación del Papa.

Entre las novedades de la semana se dispuso la distribución de convocatorias para dos encuentros institucionales que se realizarán el lunes 9 de noviembre: una reunión con representantes del mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina (UCA) y la celebración de las Vísperas con el Episcopado argentino y los equipos sinodales en la Catedral Metropolitana. Las invitaciones ya comenzaron a llegar a los participantes y se requerirá acreditación previa y autorización para acceder a las áreas reservadas.

En la UCA, situada en Puerto Madero, León XIV presidirá a las 16:10 un encuentro con dirigentes sindicales, empresarios, trabajadores y líderes de movimientos sociales. El tema central será el mundo laboral, con foco en cambios en las condiciones de empleo, la dignidad de los trabajadores y las implicancias sociales de las transformaciones tecnológicas.

Más tarde, a las 18:45, la Catedral Metropolitana acogerá las Vísperas, una oración litúrgica que compartirá con el Episcopado argentino y los equipos sinodales. Los obispos asistirán acompañados por tres representantes laicos de cada diócesis; ya se avanzó con el envío de nóminas para las verificaciones de seguridad y comenzó la impresión de credenciales.