La disputa interna dentro del espacio libertario volvió a cobrar protagonismo este miércoles, cuando Daniel Parisini, conocido en el mundillo como el Gordo Dan, dirigió críticas directas hacia Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y figura destacada del armado político que respalda a Karina Milei. El cruce reaparece en un contexto donde dos vértices rivales buscan influir en la coalition gobernante: Las Fuerzas del Cielo, alineadas con el asesor Santiago Caputo, y el bloque de los Menem.
La tensión surgió a partir de una publicación en las redes y de un artículo del economista liberal Alberto Benegas Lynch (h) sobre el Islam. El texto señalado, titulado En torno a un libro de José Levy, fue publicado por Infobae el 22 de diciembre de 2017, y allí Benegas Lynch defendía la necesidad de distinguir entre la violencia asociada al terrorismo y la religión musulmana.
En su posteo, Parisini compartió una imagen que incluye el retuit de Menem al citado artículo y, acto seguido, insinuó que lo que diga el titular de la Cámara de Diputados le importa poco. El episodio se inscribe en una disputa que, además de batallas retóricas, tiene una lectura política: Martín Menem y su primo Eduardo “Lule” Menem forman parte del círculo de confianza de Milei, mientras que Parisini lidera una corriente de militancia digital cercana a Caputo. Este enfrentamiento interno se ha ido ramificando a lo largo de los meses, buscando influencia dentro del gobierno y del entramado de La Libertad Avanza.
Como antecedentes relevantes, el choque público por este tema ya había mostrado sus primeras luces en junio de 2025, cuando Lucas “Sagaz” Luna, tuitero afín a Caputo, lanzó un mensaje contra el Islam y Sharif Menem —dirigente de la juventud libertaria y colaborador de Martín Menem— le respondió exigiéndole borrar ese tuit. Más tarde, a fines de diciembre de 2025, Parisini volvió a apuntar contra la religión islámica, lo que llevó a que Zulemita Menem saliera a cuestionarlo y a recordar que confundir Islam con terrorismo es un error grave para quienes profesan esa fe.
Martín Menem también marcó postura en su momento: en una entrevista dijo que no se debe confundir terrorismo con religión y cuestionó las generalizaciones sobre los musulmanes. En este marco, la familia Menem mantiene antecedentes de origen sirio, y varios de sus miembros profesan la religión islámica, dato que añade lectura y sensibilidad al debate dentro de la coalición libertaria.
En resumen, la controversia reciente reaviva una vieja fricción entre facciones internas del libertarismo, con el Islam como eje simbólico de una disputa que va más allá de las ideas y alcanza alianzas políticas y lealtades dentro del gobierno.



