El gobernador Rolando Figueroa anunció una medida para incentivar la contratación de mano de obra local: desde 2028, las empresas que sumen nuevos trabajadores neuquinos quedarán exentas del Impuesto a los Ingresos Brutos. La implementación se apoyará en el Registro Informático de Empleadores (RIdE), una plataforma provincial que centraliza información de empresas, sindicatos y nóminas para cruzar datos y determinar qué firmas acceden al beneficio.

La declaración fue hecha durante Argentina Oil & Gas (AOG) Patagonia 2026, la principal exposición de la industria energética de Argentina, que se celebra en la capital neuquina y reunió a más de 550 compañías y 17.000 asistentes. Figueroa subrayó que la exención busca aprovechar el respaldo fiscal generado por Vaca Muerta para sostener empleo local, en una “rueda virtuosa” que permita que el trabajo permanezca en la provincia.

La decisión se presentar como un contraste con el escenario fiscal del resto del país. Según un relevamiento del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), entre enero y agosto de 2026 la recaudación de Ingresos Brutos cayó un 4,2% en términos reales respecto del mismo periodo de 2025, afectando a 20 jurisdicciones, incluida la Ciudad de Buenos Aires. Entre las provincias con mayores bajas figuran Misiones (-20,4%), La Rioja (-14,1%) y CABA (-8,2%).

En contraposición, apenas cuatro distritos mostraron aumentos: Santiago del Estero (+2,6%), Río Negro (+3%), San Juan (+3,5%) y Neuquén, que lideró el alza con un crecimiento del 6,5% interanual. Este panorama explica, en parte, la mayor holgura que tiene la provincia patagónica para renunciar a un tributo que, en el resto del país, se mantiene con presión creciente para sostener servicios y cuentas fiscales.

El respaldo de Neuquén se fundamenta en la estructura de ingresos ligada a Vaca Muerta. En septiembre de 2026, las regalías petroleras constituían el 48% de los recursos corrientes de la provincia, mientras que Ingresos Brutos representaba el 26%. Esa composición le otorga margen para plantear la reducción impositiva sin sacrificar el equilibrio presupuestario.

Figueroa también comentó sobre la distribución de la renta petrolera: “De cada barril que se produce en Neuquén, el 17% va directamente al Estado nacional”, y añadió que un 10% se reparte entre las provincias conforme la Coparticipación vigente desde 1988. Estos datos contextualizan la capacidad fiscal de Neuquén para financiar la iniciativa sin comprometer sus cuentas.