El presidente Javier Milei volvió a cuestionar a los que advierten que los ingresos no alcanzan para llegar a fin de mes, pese a que los datos de consumo, remuneraciones y endeudamiento muestran dificultades para los hogares. En una publicación de la red social X, bajo el lema DESMONTANDO OPERETAS, acusó a periodistas de repetir “una frase sin sentido” sin análisis. Según su criterio, la insuficiencia de ingresos equivale a no poder alimentar a la familia, aunque llegar a fin de mes implica cubrir todos los gastos diarios: comida, vivienda, servicios, transporte y obligaciones financieras. Recortar compras o postergar pagos también son señales de que el dinero no alcanza.
Los números de ingresos permiten dimensionar ese deterioro. El salario mínimo perdió 40% de poder de compra y quedó en 391.200 pesos. En el sector privado, la caída real fue de 3,2%, mientras que en el sector público la contracción fue de 28,9%. La jubilación mínima cayó 28,9% y, junto con estos retrocesos, se reduce el margen disponible para afrontar los gastos familiares.
La alimentación también muestra rigidez en el poder adquisitivo. El consumo de carne vacuna cayó a un mínimo histórico de 47,5 kilos por habitante, y el consumo de lácteos se contrajo 25%. La caída acumulada en las ventas de supermercados completa un cuadro de restricciones en las compras habituales. La respuesta de Milei—seguir comiendo—no especifica cuánto se resignó en cantidad, calidad o variedad de los alimentos.
La asistencia alimentaria suma otra dimensión. Margarita Barrientos, referente de Los Piletones, informó que la concurrencia al comedor pasó de 500 a 3000 personas. Aunque esa ayuda alivia una necesidad puntual, no prueba que los ingresos familiares alcancen: muestra el papel de esa ayuda cuando el presupuesto de los hogares está corto.
Frente al uso de tarjetas para financiar gastos, Milei pidió pensar “qué ocurre al mes siguiente” y calificó de “opereta” las críticas sobre la morosidad. Sin embargo, en un universo de 20,1 millones de deudores, 5,9 millones están en atrasos. El crédito puede trasladar gastos hacia adelante, pero condiciona ingresos futuros. La discusión que el Presidente intenta clausurar con una pregunta sobre supervivencia remite a estas cuentas: cuánto ingresa, qué recortes se realizan y qué pagos quedan pendientes.



