En las canchas del Country Club, fundado en 1930, cayó la lluvia de goles: La Hache le ganó por amplio margen a La Aguada, 30-11, en el inicio de la jornada. En el mismo estadio, La Irenita dejó en claro su buen momento al vencer 21-14 a Híper. En ambos encuentros el mérito ofensivo fue la nota dominante y la final de la jornada dejó claras señales de ritmo y dominio.
La victoria de La Hache dejó al equipo de Lobos como único líder invicto de la zona B. La actuación de la formación visitante alcanzó un total de 41 goles entre ambos equipos, cifra que igualó un récord histórico para partidos de la Triple Corona en el Argentino Abierto de Tortugas 2006. Aquel día, en la cancha 1, El Paraíso derrotó 24-17 a Indios Chapaleufú II, con Agustín Merlos marcando 18 goles; minutos antes, Adolfito Cambiaso había establecido la marca de 17 festejos en la cancha 2, jugando para La Dolfina.
Sobre la diferencia anotada, la dupla Ulloa-Panelo frente a Open Door quedó entre las más amplias de la historia, aunque no la máxima. El registro máximo lo ostenta La Espadaña, que vistió 30-4 frente a Coronel Suárez II en la primera jornada del Argentino Abierto de 1988, con la participación de jugadores como Carlos Gracida, Alfonso y Gonzalo Pieres, y Ernesto Trotz.
Tomás Panelo, back de La Hache, se mostró sorprendido al enterarse de que el partido quedaba consignado en los libros de polo argentino. Explicó que la cantidad de goles responde al rendimiento sólido del equipo en ataque, pero admitió que deben extremar cuidados en defensa, especialmente en la primera mitad. Por su parte, el propio Panelo terminó ausentándose por un estado gripal, dejando su lugar a su hermano Joaquín, quien aportó 7 goles. “Joaco viene trabajando hace años y está bueno que haya debutado en la Triple Corona”, dijo.
Hilario Ulloa, líder del conjunto, coincidió en que la clave pasa por la continuidad y la ejecución: ocho goles suyos, todos convertidos en jugadas, ratifican la tendencia positiva del equipo y el desarrollo de una identidad clara.
En el segundo turno, La Irenita mantuvo un alto nivel de juego y efectividad ante Híper, con victoria 21-14. El partido mostró marcadas transiciones y un tempo sostenido que reflejó la buena dinámica del equipo de Mac Donough, aunque el entrenador declaró que, pese al rendimiento, no deben volverse ilusionistas con una final tan cerca. “Tenemos que seguir mejorando y tomando ritmo. Venimos de golpes durísimos y no podemos perder de vista que hay que sostener el avance durante el fin de semana”, comentó el DT, que valoró el proceso y la entrega de sus jugadores.



