Los mercados de Nueva York cerraron con un resultad o mixto: el sector tecnológico mostró una leve fortaleza, con el Nasdaq subiendo 0,4%, y el S&P 500 avanzando 0,2%, mientras el Dow Jones cayó 0,2%. Los precios del petróleo se desplazaron a la baja por tercera sesión consecutiva, pese a que algunas señales de alivio frente a interrupciones de suministro calmaban, por momentos, la volatilidad.
En Buenos Aires, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio bajó 1,3%, situándose en 3.021.926 puntos. Entre los ADR y otras acciones argentinas que operan en dólares en Wall Street, las caídas predominan, con pérdidas destacadas en Satellogic (-7,3%), Central Puerto (-7%), Globant (-5,7%) y Banco Supervielle (-4,3%).
El petróleo mostró pérdidas en la región: Brent del Mar del Norte cayó 1,5% hasta 103,30 dólares por barril para noviembre, mientras que el crudo WTI, con entrega en octubre, retrocedió 2,2% a 99,59 dólares. En términos semanales, Brent dejó su primera caída en tres semanas, de 1,3%.
En el mercado de deuda, los bonos soberanos en dólares (Bonar y Globales) dejaron promedios de caída de 0,5%. El riesgo país argentino, calculado por JP Morgan, se ubicó en 524 puntos básicos, con un aumento de 7 puntos frente a la jornada previa.
“La suba del riesgo país por encima de 500 puntos y una tasa libre de riesgo cercana al 5% generan un entorno que complica la emisión de deuda offshore para la Argentina, especialmente en plazos más largos”, resumió la consultora 1816. Añadió que la subida de la tasa de referencia de la Fed, si bien fue anticipada, devuelve cierta confianza a la institución, y que, por otro lado, Arabia Saudita informó avances en el gasoducto que alimenta el tráfico de crudo hacia el estrecho de Bab al-Mandeb, lo que aportó cierto apoyo a los precios del petróleo.
De cara a la economía local, el economista Gustavo Ber señaló que la lectura reciente de datos macro sigue mostrando tono menos alentador, con actividad y empleo más débiles, lo que alimenta una postura defensiva en los operadores. Según su visión, se configuraría una economía a dos velocidades, con demanda interna débil y un sector externo más firme, lo que podría presionar hacia 2027.
En lo internacional, los mercados parecieron restarle importancia al incremento de 25 puntos básicos en la tasa de interés de la Reserva Federal anunciado esta semana, registrando una reacción moderada y sin cambios significativos en las expectativas.



