El dólar blue, al formar parte del mercado informal, no tiene una hora de inicio y cierre definidas por autoridades. En la práctica, su valor suele fijarse entre las 15 y las 16.

Entre las opciones para acceder a divisas en el país, destacan varias modalidades:

- Dólar contado con liquidación (CCL): surge de operaciones en las que inversores compran papeles argentinos en el mercado local y los venden en el exterior para transferir fondos y atesorar divisas.

- Billetes “cara chica” y “cara grande”: los billetes de US$100 emitidos antes de 1996 muestran la cara de Benjamín Franklin en tamaño más reducido que en las series actuales. En el mercado formal, bancos y casas de cambio buscan, hace tiempo, billetes más nuevos, de cara grande, para satisfacer la demanda de billetes estadounidenses.

- Dólar tarjeta: este tipo de cambio equivale al dólar oficial más un recargo del 30% correspondiente a la retención por concepto de anticipo de Ganancias. Hasta el 22 de diciembre de 2024, ese recargo total había llegado al 60%. Es el valor aplicado a todas las transacciones en el exterior con tarjetas de crédito o débito, incluyendo servicios como Netflix o Spotify.

- Levantamiento del cepo cambiario (14 de abril de 2025): desde ese día, las personas físicas pueden comprar dólares en bancos de forma ilimitada siempre que cuenten con una cuenta en pesos y otra en dólares para efectuar la operación.

- Reglas del Banco Central: para compras superiores a US$100.000, los usuarios deben notificar a su entidad 48 horas antes. Si la operación se realiza en ventanilla de forma presencial en efectivo, el límite es de 100 dólares físicos.

- Dólar mayorista o comercial: nace del segmento que gestiona el Banco Central. Además de la autoridad monetaria, intervienen empresas y bancos que demandan dólares, junto con exportadores de granos y oleaginosas que liquidan divisas.

- Dólar cripto: implica convertir divisas a través de criptomonedas, una vía emergente en Argentina ante la volatilidad cambiaria. A diferencia de las criptomonedas puramente especulativas, las stablecoins como Dai (DAI), Tether (USDT) y USD Coin (USDC) buscan mantener un valor estable ligado al dólar. Operan fuera del esquema cambiario tradicional y sin regulación plena, representando una opción de mayor riesgo para cobertura frente a la inflación y la inestabilidad económica.