Peter Thiel, fundador de PayPal y Palantir, se refirió a Javier Milei y al contexto argentino en vísperas de las próximas elecciones, y dejó entrever cómo imagina el país en 2027. En el podcast MD Meets, afirmó que no está claro si Milei logrará cambiar la trayectoria, pero sostuvo que, en su lectura, la probabilidad de que lo consiga es positiva: “lo veo posible porque la gente entiende que se trata de una cuestión existencial y sin retorno”.
Sobre qué deberían aprender Estados Unidos y Europa de Argentina, el empresario indicó que “Argentina nos fascina porque nos preocupa que su pasado pueda ser nuestro futuro”. Señaló que, a lo largo de un siglo, la economía local ha mostrado un crecimiento por debajo de la media, aunque no necesariamente nulo, y describió ese período como una historia complicada de lo que salió mal. Habló de la tradición peronista con líderes carismáticos que tuvieron ideas problemáticas y afirmó que esa dinámica tardó en resolverse; comentó que expresiones como “rico como un argentino” ya dejaron de usarse.
Thiel insistió en que el reto para Occidente es ver si se pueden extraer enseñanzas de la historia argentina para evitar un declive de similar duración. Rechazó de plano la idea aceleracionista de que “cuanto peor, mejor” y advierte que, si bien en EE. UU. y Europa hay descontento y pesimismo, ese estado emocional por sí solo no basta para impulsar cambios positivos.
En el plano macroeconómico, el empresario comentó sobre el tamaño de los Estados de bienestar en el mundo occidental, la presión fiscal y los déficits que, de sostenerse, podrían ser tolerables solo si las tasas de interés fueran cercanas a cero. “Las tasas ya no son cero”, afirmó, y planteó tres posibles cursos de acción: recortes drásticos de gasto (la vía que respaldaría Milei), subidas de impuestos contundentes que podrían paralizar el crecimiento, o seguir con déficits y postergar el problema para más adelante.
Además, señaló que, desde la crisis de 2008, la tendencia global ha sido ampliar el endeudamiento, y que su lectura sugiere que estamos cerca de un punto de inflexión en el que las soluciones se alejarán del centro político: hacia una estructura de impuestos más alta o hacia medidas de austeridad severas. El tramo final de la entrevista quedó abierto a debate, sin cerrarse con una conclusión única sobre el rumbo futuro.



