A casi tres años de la asunción de la gestión de Milei, la economía argentina presenta una dualidad clara: los sectores orientados a la exportación atraviesan un año favorable, mientras que el comercio, parte de la industria y las grandes ciudades sienten el impacto de tres procesos que avanzan de forma simultánea: apertura comercial, ajuste fiscal y el programa de estabilización. Para Nicolás Dujovne, exministro de Hacienda durante la gestión de Mauricio Macri, esa heterogeneidad era esperable en un cambio de modelo de estas dimensiones.
En diálogo con LA NACIÓN, el referente pidió entender por qué la actividad crecería este año en torno al 2%, por debajo del 3,5% que, a principios de 2024, anticipaba el mercado, y advirtió que la incertidumbre por las elecciones de 2027 ya se refleja en la inversión, especialmente en grandes proyectos bajo el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI).
Dujovne subrayó que el gasto primario del sector público nacional cayó de 24% del PBI en 2015 a 14% en 2026, y señaló como desafío inmediato mejorar la recaudación y disminuir la presión impositiva de las provincias. También valoró que el presupuesto de 2027 proyecte una inflación de 18%, cifra que, en su lectura, podría funcionar como ancla de expectativas.
–¿Cómo ve la situación económica?
–La realidad no cambió radicalmente. La economía continúa expandiéndose por segundo año consecutivo a un ritmo moderado del 2% del PBI, con una marcada heterogeneidad. Los sectores exportadores se desempeñan de manera general favorable, con términos de intercambio en niveles altos, pero la brecha entre el interior y el conurbano, entre sectores, entre empleo registrado y no registrado, y entre salarios formales e informales, es notable. Si miramos el vaso medio lleno, es posible pensar en un 2027 como tercer año consecutivo de crecimiento, algo que no ocurría desde 2006-2008.
–¿Era esperable esta heterogeneidad en un cambio de modelo?
–Sí. Milei impulsó dos reformas estructurales intensas: el ajuste fiscal desde el inicio y una apertura económica amplia. Hoy la economía argentina es la más abierta desde los años 90. Se utilizaron las herramientas del arancel externo común del Mercosur y el arancel promedio cayó de 13% a aproximadamente 9%. No hay restricciones cuantitativas a importaciones. En años previos, bajo el kirchnerismo, convivían SIRA y DJAI, con licencias y corrupción para favorecer importaciones; eso quedó atrás. También desaparecieron las licencias no automáticas, autorizadas transitoriamente por la OMC. La producción local, por su parte, queda más expuesta y hay sectores que se contraen mientras otros se expanden, ante una coalescencia de tres fenómenos: la presión del comercio electrónico sobre el comercio minorista, la apertura comercial y el programa de estabilización. Esta superposición establece una dinámica compleja para la economía.
–Sobre el apoyo externo, ¿qué dice?
–El exfuncionario mencionó que, en el marco internacional, es muy probable que el Tesoro de Estados Unidos brinde un apoyo preventivo durante el año electoral, un indicio relevante en un entorno de mayor volatilidad.
En síntesis, Dujovne señala que la economía argentina continúa con crecimiento moderado y gran heterogeneidad entre sectores y zonas, ante una situación internacional y interna que combina apertura, ajuste y un plan de estabilización, con miras a sostenerse en 2027 y, colectivamente, a disipar parte de la incertidumbre que rodea el proceso electoral.



