La próxima llegada del Papa León XIV a la Argentina volverá a colocar a la Iglesia en el centro del debate público. Entre el 8 y el 11 de noviembre, el Pontífice sostendrá encuentros con el presidente Javier Milei, con jóvenes y trabajadores, con representantes de otras creencias y con autoridades eclesiásticas, además de participar de ceremonias con gran convocatoria.

En este marco, el historiador italiano Loris Zanatta, profesor de Historia de América Latina en la Universidad de Bolonia, analizó el significado de la visita para la política y la sociedad durante una entrevista exclusiva con Infobae para el suplemento Regreso. Según el catedrático, la presencia de un líder de la Iglesia puede generar efectos que van más allá de lo religioso, especialmente en una nación marcada por la polarización.

Zanatta señaló que, si bien no espera que el Papa llegue con un mensaje partidario directo, no descarta que certaines posiciones papales generen fricciones con el gobierno de Milei, dado que temas sociales que maneja el pontífice pueden resultar incómodos para la administración.

El historiador relaciona ese posible efecto con la larga tradición de la Iglesia en la vida pública argentina, una trayectoria que, además de lo religioso, ha tenido un protagonismo político y sociocultural relevante. “La Iglesia argentina ha mostrado, desde la transición, una capacidad de organización y movilización que ha influido en distintos procesos políticos”, afirmó.

La visita de León XIV servirá, en su lectura, para ver qué parte de esa capacidad permanece vigente. “Veremos si ese campo existe hoy y si la Iglesia conserva instrumentos para rearticularlo”, planteó Zanatta.

Otro foco importante es el papel de los jóvenes. Ante la pregunta de Mica Mendelevich sobre la posible identificación de parte de las nuevas generaciones con Milei, el especialista remarcó que no existe un “universo juvenil” homogéneo y que la juventud es una condición transitoria que cambia con el tiempo. Aun así, el encuentro papal con multitudes juveniles podría ofrecer una de las imágenes más impactantes de la visita, advierte.

Para entender la relación histórica entre la Iglesia y la política en Argentina, Zanatta recurre a 1934, cuando Eugenio Pacelli —quien años después sería Pío XII— visitó Buenos Aires en su rol de secretario de Estado del Vaticano para participar de una misión institucional en la ciudad.