Manuel Adorni, ex jefe de gabinete, presentó ante la Justicia un descargo en el que, apoyándose en la última declaración jurada y en una fortuna en bitcoins, intentó justificar el crecimiento de su patrimonio. En esta ocasión no surgió un respaldo público por parte de funcionarios ni de los tuiteros libertarios.

El argumento principal del ex funcionario fue que durante años actuó como si no existieran los casi US$600 mil que, según su versión, mantenía en su domicilio. Esa explicación no logró convencer a quienes suelen respaldar posturas libertarias en redes, y tampoco generó la salida a la palestra de defensores oficiales.

En paralelo, Adorni señaló que la adquisición de dos inmuebles y la remodelación de su casa en un country de Indio Cua coincidieron con el momento en que pasó a ser un sujeto políticamente expuesto, es decir, cuando asumió un cargo en el Ejecutivo. Este detalle es relevante a la luz de las obligaciones que rigen a los funcionarios para informar su patrimonio.

Sobre el marco legal, vale recordar que los funcionarios deben presentar declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción y cumplir las normas de integridad pública. En ese marco, también se mencionó que, en 2024, el ex vocero omitió informar la compra de una propiedad en el country de Exaltación de la Cruz, lo que recuerda la importancia de la transparencia en estos casos.

Este lunes no se observó en la red social X ningún posteo del Presidente ni de sus ministros en apoyo a Adorni. En contraste con el episodio del 29 de abril, cuando, durante un acto en la Cámara de Diputados, el jefe de Gabinete llevó a sus ministros a expresar apoyo desde los balcones, esta vez no hubo gestos explícitos de respaldo.

Tampoco las cuentas vinculadas al espacio libertario defendieron la presentación judicial de Adorni. Por el contrario, algunos seguidores críticos se expresaron en su contra. Entre ellos figure Osvaldo “Beto” Mendeleiev, quien, al hacerse eco de un análisis crítico sobre la argumentación bitcoinera de Adorni, formuló un comentario despectivo sobre el posicionamiento del ex funcionario.

En suma, la ausencia de apoyo público contrasta con la controversia que rodea el tema y mantiene a Adorni en el centro de la discusión por su patrimonio y las obligaciones de declaración, bajo un marco institucional que exige transparencia y responsabilidad.