En el mercado cambiario argentino coexisten varias modalidades para acceder a divisas, entre ellas el dólar oficial, el blue y rutas alternativas como el dólar para tarjetas y el contado con liquidación (MEP). Un detalle histórico relevante: existen billetes de US$100 conocidos como “cara chica”, emitidos antes de 1996, con la foto de Benjamin Franklin en un tamaño más reducido; muchos ahorristas buscan billetes de la versión “cara grande”.
El dólar oficial, regulado por el Banco Central, presenta dos cotizaciones distintas: minorista y mayorista. En esta jornada, las pantallas del Banco de la Nación Argentina muestran $1.495 para la compra y $1.545 para la venta. En la City, el dólar blue—mercado informal—se negocia a $1.540 para la compra y $1.560 para la venta.
El dólar minorista, calculado por promedio diario del BCRA, se ubica en $1.543,92 para la venta. Cabe señalar que, pese al levantamiento de ciertas restricciones, la operación con tarjeta continúa con un recargo adicional del 30% correspondiente a un anticipo de Ganancias; ese recargo se incorporó al precio del dólar para transacciones en el exterior. En términos históricos, hasta el 22 de diciembre de 2024, ese recargo acumulaba un 60% en total.
El dólar para tarjetas representa el tipo de cambio que rige para compras internacionales con tarjetas de crédito o débito, y también para servicios en plataformas externas como Netflix o Spotify. Las cotizaciones se reportan al cierre y reflejan la dinámica diaria de oferta y demanda, con la distinción habitual entre el valor oficial y el informal.
Análisis y contexto: la demanda de dólares se mantiene alta, y en los últimos días el gobierno dejó que la cotización minorista alcance alrededor de $1.545. En septiembre, el dólar minorista avanzó aproximadamente un 1% y el mayorista, alrededor de 1,3%. Sin embargo, esa estabilidad no fue suficiente para que el Banco Central recupere su ritmo de compra de divisas, ya que, en lo que va del mes, la entidad acumula menos de US$250 millones, la cifra más baja del año.
Además, los operadores destacan que, más allá de la menor cantidad de compras oficiales, hubo una intervención reforzada en los mercados de dólar futuro y en bonos atados a la devaluación del tipo de cambio oficial, lo que contribuía a cierta estabilidad relativa en la coyuntura.
En síntesis, la oferta de dólares continúa fragmentada entre la vía oficial y las alternativas no oficiales, con el precio minorista moviéndose en torno a los 1.543–1.545 pesos, mientras que el blue permanece por encima, y la tarjeta mantiene un costo adicional por Ganancias.



