El dólar blue es la cotización que se mueve en el mercado informal y suele superar al dólar oficial; no está disponible para compra en bancos ni en casas de cambio autorizadas. En cambio, el dólar oficial, sin impuestos, está bajo la supervisión del Banco Central y se presenta en dos vías: minorista y mayorista. En los días hábiles, la cotización de este último se cierra a las 15, acorde al horario bancario.
Las distintas formas de acceder a divisas en Argentina muestran un abanico de opciones. El dólar minorista, impulsado por la demanda, terminó el mes cercano a los 1.545 pesos, con un incremento de 1% en septiembre para el segmento minorista y de 1,3% para el mayorista. Aun así, esa estabilidad no bastó para frenar el interés de privados, dificultando que el BCRA reanude el ritmo de compras. En lo que va de septiembre, la entidad acumula menos de US$250 millones, la cifra más baja del año.
Analistas y operadores señalan que la estabilidad cambiaria no se debilita solo por la menor compra oficial de divisas, sino también por una intervención reforzada en el mercado de futuros y en bonos ligados a la devaluación del tipo de cambio oficial.
El dólar tarjeta combina el precio del dólar oficial con un recargo adicional del 30% por retenciones asociadas al impuesto a las Ganancias; en 2024 esa carga llegaba a un 60%. Este tipo de cambio rige para transacciones en el exterior con tarjetas de crédito o débito, incluyendo servicios como Netflix o Spotify.
Tras el levantamiento del cepo cambiario el 14 de abril de 2025, las personas físicas pueden comprar dólares en entidades bancarias de forma ilimitada siempre que posean cuentas en pesos y en dólares para efectuar la operación.
Las resoluciones del BCRA exigen notificar a la entidad con 48 horas de antelación únicamente si se prevé una operación superior a US$100.000. Si la compra se realiza en ventanilla en efectivo, el límite es de 100 dólares físicos.
En cuanto al dólar contado con liquidación (CCL), se trata de una vía de tipo de cambio que resulta de operaciones en las que inversores compran papeles argentinos en el mercado local para venderlos en el exterior y así girar divisas.
Otras alternativas para obtener dólares incluyen el dólar MEP, que puede adquirirse desde home banking y plataformas financieras. Por su parte, el dólar mayorista o comercial opera dentro del marco establecido por el Central, con participación de empresas y bancos demandando divisas, y exportadores que liquidan sus divisas.
El dólar cripto aparece como una opción emergente en el país, permitiendo acceso a la moneda extranjera mediante criptomonedas, sumando dinamismo a un panorama cambiario ya complejo.



