La comercialización de la soja, columna vertebral de los ingresos del sector rural, continúa por debajo de la campaña anterior para estas fechas. A esta altura, el 57% de la cosecha 2025/26 ya fue comercializada, frente al 43% que sigue sin vender y que, valuado a precios vigentes, asciende a US$ 10.905 millones, un tope histórico para este periodo.
Así lo afirma un informe de la consultora DATA Miazzo. Según sus cálculos, la campaña 2025/26 totalizó 50,1 millones de toneladas, y hasta ahora se vendió un total de 28,7 millones. Quedan por comercializar 21,38 millones de toneladas. Tomando ese volumen a precios actuales, el valor de lo no vendido llega a US$ 10.905 millones.
“Estamos ante un récord de valor de lo que queda por vender de soja”, afirmó a Clarín Rural el director de DATA Miazzo, David Miazzo, al explicar que la valuación se toma en base al precio FOB para la época analizada.
El economista señaló tres factores para este nivel histórico de stock sin vender: precios más altos, un volumen de producción satisfactorio y la ausencia de esquemas que incentiven ventas extraordinarias de soja este año —a diferencia de la campaña anterior, cuando hubo rebajas o eliminación temporal de retenciones.
“Con un buen nivel de producción, un porcentaje de la cosecha vendido por debajo del promedio y precios atractivos, se explica este saldo de US$ 10.900 millones que permanece en manos de los productores”, subrayó Miazzo.
También influyeron otros factores vinculados a la dinámica cerealera: mayores ventas de maíz y trigo (ambas cosechas récord) permitting que haya generado mayor caja en el conjunto de los cereales, lo cual a su vez dejó más disponibilidad de soja para este tramo del año. Además, dado que cerca del 70% de la producción se desarrolla en campos arrendados y se paga con soja, aproximadamente la mitad de la producción sirve para cubrir ese gasto, lo que aporta una desestacionalización de las ventas de soja frente a la necesidad financiera de los productores.
El especialista sostuvo que la comercialización podría acelerar en las próximas semanas si se mantienen los precios actuales, ya que, aunque en días recientes se relajaron algo, existiría impulso para las ventas. No se vislumbra, afirmó, que vaya a ralentizarse significativamente.
En clave macro, Miazzo considera que ese volumen pendiente es positivo para el Gobierno porque aporta divisas en esta etapa del año, hasta que el trigo ingrese de forma más marcada en enero. En ese marco, describe la situación como una buena noticia dentro de un contexto de dólar relativamente tranquilo y un mercado cambiario con mayor oferta.



