Durante años, el verdadero cuello de botella de Vaca Muerta estuvo en la superficie: había crudo, pero faltaba infraestructura para transportarlo. En ese marco, Techint Ingeniería & Construcción informó que cerró la última soldadura de la línea regular del Duplicar Norte, ducto de 207 kilómetros que incrementa la evacuación desde el norte de la cuenca neuquina. Oldelval, la principal operadora de oleoductos del país, planea ponerlo en operación de manera partial a fin de año.

El financiamiento del proyecto fue mayoritariamente privado: el 80% salió de cuatro productoras —Pluspetrol, Chevron, Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén (compañía provincial)— y el 20% restante lo aportó Oldelval, que gestionó su ingreso al RIGI. El ducto está orientado a descomprimir los yacimientos del norte neuquino que entran en desarrollo masivo, como Bajo del Choique (Pluspetrol), Los Toldos II Este (Tecpetrol) y El Trapial (Chevron). Es el tercer proyecto consecutivo que Techint E&C ejecuta para Oldelval.

La noticia se enmarca en un contexto de producción récord en julio: 916.200 barriles diarios, frente a un consumo interno de aproximadamente 590.000; el resto se orienta a exportación, por lo que cada nueva obra reduce el tiempo que tarda ese crudo en arribar a mercados externos. El entorno global también es favorable: el conflicto en Medio Oriente mantiene el precio por encima de los US$100 por barril, lo que mejora el ingreso por cada unidad que se vende fuera del país. El Gobierno prevé un superávit comercial energético de más de US$11.000 millones este año.

Duplicar Norte demandó una inversión de US$380 millones y conecta la estación de bombeo Puesto Hernández, en Neuquén, con la de Allen, en Río Negro. El ducto, de 26 pulgadas de diámetro, iniciará operando con 50.000 barriles diarios y, en el primer trimestre de 2027, llegará a 220.000 bpd.

La magnitud de la obra se reflejó en las cifras de soldaduras: cerca de 9.840 uniones se realizaron con soldadura semiautomática en línea regular y otras 7.410 en la planta de doble junta, sumando alrededor de 17.250 preparaciones, sin contar cierres, cruces y empalmes en curso. La traza contempla más de 150 cruces especiales y, en el punto álgido, llegaron a trabajar 850 personas de forma simultánea.

Luciano Jara, supervisor de soldadura de Techint E&C, afirmó que completar la última soldadura en línea regular dentro del plazo previsto es motivo de orgullo para todo el equipo y representa uno de los hitos clave del proyecto.