El Gobierno está en la etapa final para avanzar con la privatización de las participaciones que Enarsa mantiene en dos centrales termoeléctricas: Manuel Belgrano y José de San Martín. La medida implica vender las acciones estatales de estas compañías y dejar en manos privadas la gestión de las plantas. Enarsa conserva el control accionario de ambas: el Estado posee el 65% de la Central Manuel Belgrano y el 68,83% de la Central José de San Martín, ambas gestionadas como sociedades.
La central Manuel Belgrano está ubicada en Campana, provincia de Buenos Aires, mientras que la José de San Martín opera en Timbúes, Santa Fe. Ambas son plantas de ciclo combinado de gran escala, con una potencia nominal instalada de aproximadamente 800 megavatios cada una.
Durante los últimos meses se completaron diversos pasos administrativos previos. En agosto, la Secretaría de Energía autorizó formalmente el traslado de la titularidad de la Central Manuel Belgrano a la sociedad Termoeléctrica Manuel Belgrano, uno de los movimientos necesarios para ordenar los activos antes de la venta.
En el plano económico, las valoraciones del mercado estiman que las participaciones estatales podrían representar varios cientos de millones de dólares. Diversas evaluaciones privadas sitúan el valor en torno a US$300 millones por cada planta, aunque aún no se fijó un precio oficial y el monto final dependerá de los pliegos y de las ofertas que se presenten.
La venta forma parte del proceso de privatización de Enarsa, autorizado por el Gobierno en 2025, con el objetivo de desprenderse de sus participaciones y reordenar los activos de generación, transporte e infraestructura que siguen bajo su órbita.
Como antecedente relevante, este año el Estado vendió su participación en Citelec, controlante de Transener, por US$356 millones a un consorcio integrado por Genneia y Edison Transmisión, operación que permitió a Enarsa retirarse del capital de la principal transportista eléctrica del país.
En el marco del plan de privatizaciones presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, se proyectaron ingresos por este concepto de US$800 millones para 2026 y US$1.500 millones para 2027, aunque aclaró que las estimaciones son conservadoras y que algunos procesos podrían adelantarse. Caputo señaló específicamente a las centrales Manuel Belgrano y José de San Martín entre las operaciones que podrían concretarse antes de terminar el año; por ello, la publicación de los pliegos es el paso formal siguiente para definir si ese objetivo sigue vigente o si la adjudicación quedará para 2027.
La privatización de AySA es la que, según el propio Gobierno, presenta un avance más destacado en este momento.



