La demanda de dólares siguió en un nivel alto durante agosto, con unas 1,7 millones de personas acercándose al mercado para asegurar el billete. Aun así, el monto neto de esa demanda retrocedió frente al techo registrado en julio, al recortar su magnitud en un 14,8%, manteniéndose, no obstante, cercano al mes anterior.
Según el Informe Cambiario del Banco Central (BCRA), las compras netas de billetes sin fines específicos sumaron US$2.463 millones, al tiempo que alrededor de 734.000 personas realizaron ventas brutas por US$390 millones (aproximadamente US$530 por individuo). Además, se registraron egresos netos por transferencias de divisas sin fines específicos, de modo que el total de la demanda alcanzó US$2.677 millones. Este total está por debajo de los US$3.143 millones de julio, pero por encima de los US$2.065 millones de junio y de los US$2.730 millones de enero. Se destaca que, en esos meses, parte de la demanda respondía a liquidaciones vacacionales o al medio aguinaldo.
En lo que va del año, las compras netas de dólares sin fines específicos del sector privado no financiero alcanzan US$18.778 millones. Si se toma desde la eliminación de restricciones cambiarias a mediados de 2025, los argentinos acumularon US$47.290 millones en términos brutos; sumando las transferencias, esa cifra sube a US$51.644 millones, un monto cercano a las reservas internacionales del BCRA. Pero, al restar las ventas, la demanda neta asciende a US$40.343 millones.
El informe del BCRA desglosa que, en agosto, de las compras netas de billetes y de las transferencias de divisas sin fines específicos, unos US$1.100 millones terminaron depositados en bancos locales y unos US$700 millones incrementaron la posición de activos externos. Además, aproximadamente US$900 millones fueron entregados a las entidades bancarias para cubrir gastos vinculados a tarjetas de crédito.
En el plano externo, el comercio exterior dejó ingresos netos por US$3.176 millones, impulsados por exportaciones por US$8.795 millones (crecimiento del 33% interanual) frente a pagos por importaciones de US$5.618 millones (caída del 2% interanual). Este superávit comercial mantuvo positive la cuenta corriente, cuyo saldo fue de US$806 millones en agosto, frente a un rojo de US$1.133 millones registrado en el periodo anterior.



