La decisión de los comisarios de la FIA dejó el incidente del relanzamiento del Gran Premio de Azerbaiyán en el centro de la escena: Franco Colapinto fue considerado el principal responsable del choque que dejó fuera de competencia a Pierre Gasly y a Lando Norris. En lugar del castigo en tiempo original de diez segundos, la autoridad deportiva transformó la sanción en un descenso de cinco lugares en la parrilla de la próxima prueba, conforme al artículo B1.9.6.(e) del Reglamento Deportivo de Fórmula 1 de la FIA 2026, dado que el piloto argentino no pudo cumplirla durante la carrera por haber abandonado.

El análisis de los magistrados se apoyó en la revisión de imágenes de televisión y de las cámaras a bordo. Según el fallo, tras el reinicio Colapinto llegó por la espalda a la curva 1, frenó de forma tardía y entró a una velocidad que no le permitió tomar el giro de manera controlada. El Alpine terminó tocando el lateral izquierdo del coche de Gasly, lo que derivó en la pérdida de control del francés y, a continuación, en el choque con el McLaren de Norris. Los tres pilotos quedaron eliminados de la competencia.

Los comisarios concluyeron que Colapinto fue “total o predominantemente” responsable de la colisión y destacaron que, pese a tratarse de la primera curva tras un reinicio, no hubo ninguna maniobra de otro piloto que justificara la aplicación de criterios más indulgentes habituales en la primera vuelta o en la primera curva.

En suma, el argentino deberá retroceder cinco lugares respecto de su posición en la clasificación para la próxima carrera, ya que la sanción se aplica directamente a la parrilla y no afecta su resultado en clasificación. Colapinto ya había aceptado la responsabilidad de inmediato y pidió disculpas a Gasly, Norris y al equipo Alpine, señalando que estuvo “completamente fuera de control”.

La Resolución recuerda, además, que los competidores mantienen derecho a apelar determinadas decisiones conforme al Código Deportivo Internacional de la FIA y a su reglamento judicial y disciplinario. Con este desenlace, el pugilista argentino encara la siguiente prueba con una penalización específica: cinco puestos menos en la grilla por el incidente ocurrido en Azerbaiyán.