La conmemoración, realizada en la plaza Vera y Fitz Roy, en el barrio porteño de Villa Crespo, sirvió para honrar a las víctimas y a los sobrevivientes de la jornada sangrienta que sacudió a Israel. En ese marco, se inauguró el Espacio Fitz Roy - Familia Bibas, un sitio permanente de memoria que incluye un árbol plantado y seis postes informativos. A través de carteles y códigos QR, el recorrido permite conocer la historia de la familia Bibas y detalla los hechos del atentado.
La embajadora de Israel en la Argentina, Ahuva Spieler Reshef, agradeció al pueblo argentino y a su Gobierno por el acompañamiento. En su intervención, destacó que en un contexto global la condena al terrorismo no siempre es tan clara y afirmó que la violencia antisemita ha resurgido, manifestándose en distintos lugares del mundo. Señaló que el odio no entiende de fronteras y que la respuesta ante esta amenaza global debe ser firme.
El acto también contó con la presencia de un representante de las entidades judías argentinas, y tuvo la participación de familiares de víctimas y de personas afectadas por el secuestro. Entre ellos, aparece la madre de dos ciudadanos secuestrados y el padre de un joven asesinado en el festival Nova por Hamas.
Iair Horn, uno de los 17 argentinos que fueron secuestrados por Hamas y que luego fueron liberados con vida junto a su hermano Eitan, se dirigió a los asistentes ante la lluvia que cayó en el lugar. Contó que permaneció secuestrado 498 días y recordó que la única lágrima que derramó fue al separarse de su hermano. Refirió también que estudia en la escuela Scholem Aleijem, cercana al lugar, donde hay un mural que recuerda que “la risa es salud”.



