Buenos Aires, 22 de octubre (NA) — El economista Ricardo Arriazu salió a aclarar este jueves sus comentarios sobre la compra de divisas por parte del Banco Central y su impacto en el crecimiento, aclarando que lo que quería señalar era la posibilidad de destruir el crédito.
“Quise decir que no cuestiono la compra de divisas en sí, sino que no debería hacerse en una medida que destruyera el crédito interno. Esa destrucción es lo que terminaría frenando la dinámica económica”, afirmó Arriazu durante un evento. Añadió que la charla trató sobre economía internacional, riesgos de déficits fiscales y la evolución de la deuda global, y que esa presentación no incluía transparencias sobre la Argentina.
La frase que circuló en redes decía: “Podríamos crecer al 5%, pero estamos estancados en 2% por la compra de dólares del Banco Central”. Tras la aclaración, el economista señaló que su intervención no buscaba criticar el modelo vigente, sino explicar que el énfasis estaba en evitar una política de compra de divisas que reduzca el crédito al sector privado, considerado clave para el desarrollo.
En su intervención frente al sector asegurador, Arriazu habló de condiciones favorables para la economía argentina, aunque insistió en su constante recordatorio de que “Argentina es el país de las oportunidades perdidas”. Explicó que las condiciones internacionales y los avances tecnológicos presentan, a su juicio, la oportunidad más grande que haya visto para el país.
Asimismo, resaltó que ciertos factores —clima, precios y un escenario internacional favorable— pueden “alinear los planetas”, y que, si se cumplen las proyecciones más optimistas sobre la producción, especialmente con la expansión de Vaca Muerta, el tipo de cambio real podría ubicarse en niveles muy bajos, comparables a la etapa considerada la de “época dorada” de la economía argentina.



