El piloto argentino Franco Colapinto vivió una jornada distinta en el paddock de Austin, al cambiar por un rato el caballo por una Yamaha de MotoGP con los colores del sponsoreo de Alpine, Prima Pramac. Llegó con su vehículo hasta el área de Alpine, donde inició lo que suele ser su “terapia periodística” semanal de los jueves, preparando el ambiente para el Gran Premio de Estados Unidos en el Circuit of the Americas (COTA), cuyo trazado tiene 5.513 metros de extensión.
En la nota de apertura, Colapinto evocó su pasado en la finca de su abuelo Leónidas, rodeado del olor a stud y a sala de dressage, antes de concentrarse en el trabajo del día. Desde las puertas de acceso, realizó una arrancada suave que dejó sonar el motor para entrar al hospitality de Alpine.
Durante la entrevista, el joven mencionó estar impresionado con las MotoGP que se ven en el paddock, destacando el alto nivel tecnológico y el rugido de las máquinas. Reconoció que, si bien no es el vehículo más cómodo para él, la experiencia resulta alucinante por la precisión y la complejidad del desarrollo. Consultado sobre su posible futuro como piloto de MotoGP, respondió con una sonrisa que su padre no lo permitiría, aunque dejó en claro que le gustaría probar alguna vez.
Sobre el estado del equipo tras el triplete de carreras en Singapur, Colapinto explicó que sí firmaron un reinicio estratégico. El equipo pasó cuatro días en la fábrica, entre carrera y carrera, para buscar mejoras y entender los problemas que surgieron. Aseguró que, en general, no se trata de sobreanalizar, pero fueron fines de semana complicados. Consideró que la clave es combinar planificación con algo de suerte para cerrar bien la temporada, confiando en un buen cierre.
Antes de finalizar, se mencionó la visión de Pierre Gasly, quien admitió sentirse en desventaja, especialmente en domingos, por el rendimiento de los neumáticos; a su vez, destacó que los sábados han sido más competitivos. Colapinto comentó que, en líneas generales, han mostrado competitividad los sábados y también los domingos durante gran parte del año, dejando la expectativa puesta en un remate sólido de la campaña.



