La provincia de Salta dogmáticamente busca reorientar su estrategia de infraestructura para priorizar la conectividad este–oeste y ampliar los lazos con mercados internacionales. En la Cumbre Provincial de Infraestructura y Logística, funcionarios y representantes del sector privado debatieron medidas para disminuir costos de producción y mejorar la competitividad.
Entre los ejes de la agenda aparecen los corredores bioceánicos, la recuperación de los ramales ferroviarios C-14 y C-15 y mejoras en rutas y caminos productivos. No obstante, gran parte de ese marco estratégico depende de inversiones y decisiones que aún no están definidas.
El jefe de Gabinete, Sergio Camacho, sostuvo que la provincia debe superar una visión histórica centrada en Norte–Sur y avanzar hacia nuevas conexiones comerciales. “Eliminar la idea de que el desarrollo se mide sólo en función del eje Norte–Sur. Aunque ese eje merece atención, el futuro está en la dirección Este–Oeste”, afirmó ante empresarios y ejecutivos.
“Para lograrlo, la conectividad debe convertirse en una política de Estado, con una cooperación sostenida entre lo público y lo privado, y con un Estado que actúe como propulsor para que el desarrollo surja de manera natural”, completó.
Las discusiones surgen en un contexto de dificultades logísticas para la producción salteña, agravadas por limitaciones de la infraestructura ferroviaria y por las distancias a los puertos de exportación. El gobernador Gustavo Sáenz indicó que trasladar productos salteños hasta el puerto de Rosario implica entre un 30% y un 40% más de costo que en otras regiones, subrayando uno de los problemas que la cumbre quiere abordar.
Camacho cuestionó la dependencia de las terminales de Buenos Aires y Rosario y llamó a ampliar las vías de transporte y comercialización. “Debemos contar con otros ejes que nos conecten”, enfatizó. Destacó, entonces, el potencial de los ramales C-14 y C-15 y de las conexiones entre el Atlántico y el Pacífico para integrar la producción regional con otros mercados. Según la versión oficial, el objetivo es ampliar las posibilidades de comercialización y fomentar la generación de empleo y valor agregado en la provincia.
La recuperación de los ramales ferroviarios es uno de los puntos donde la estrategia se cruza con un reclamo político aún vigente. Desde la semana pasada, Sáenz exigió a la Nación que las inversiones en C-14 y C-15 sean obligatorias y no queden sujetas a una decisión optativa dentro del proceso de concesión de Belgrano Cargas.
El planteo pone de manifiesto una limitación de la política de conectividad provincial: Salta identifica al ferrocarril como pieza estratégica para su desarrollo, pero la solución depende de definiciones y financiamiento a nivel nacional que aún no están resueltas.



