La inflación a nivel mayorista registró un avance de 3,2% en septiembre, según comunicó el Indec. En términos interanuales, el índice mostró una variación del 29,2%, y en lo que va de enero a septiembre la suba del IPIM acumula 22,8% frente al mismo periodo del año anterior.
El incremento mensual de septiembre respondió en gran medida al comportamiento de los “Productos nacionales”, con un alza de 3,4%, impulsado principalmente por el sector energético y por la dinámica de precios a nivel internacional.
Con este resultado, el IPIM se ubicó como el tercer nivel más alto del año 2026, detrás de marzo (3,4%) y mayo (2,5%). En comparación con agosto, la variación de septiembre mostró un fuerte repunte, revirtiendo la trayectoria bajista que había mostrado la inflación mayorista desde abril (5,2%), pasando por mayo (2,5%), junio (1,1%) y julio (0,8%), antes de subir en agosto (2,1%) y ahora en septiembre (3,2%).
La cifra mayorista no se proyecta necesariamente como un indicio inmediato de la inflación minorista. En medio de la curva de precios, el presidente Javier Milei terminó siendo objeto de comentarios por un anuncio reciente de un show de su banda, tras conocerse el dato mayorista, que había registrado 0,8% en julio. Aun así, los analistas señalan que este dato refuerza la lectura de que el proceso de desinflación sigue siendo incierto.
Consultoras privadas esperan que la inflación minorista se mantenga cercana a 2% en los meses próximos, a pesar de la debilidad en la actividad interna y el empleo. En este sentido, el alza minorista acumulada en septiembre fue de 1,9% respecto del mes anterior, lo que indica una desaceleración respecto del ritmo mayorista y su mayor volatilidad.
El aumento del precio del petróleo fue un factor relevante para el salto del IPIM. En el dato mensual, el crudo registró una subida de 15% frente a agosto, y en términos interanuales el incremento alcanza 67,7%. La incertidumbre y la tensión geopolítica derivadas del conflicto en Medio Oriente alimentan la preocupación por el suministro de energía, el transporte marítimo y los costos de combustible.
Entre las señales de presiones inflacionarias también se menciona el posible impacto en los precios de la carne vacuna, que podría registrar subas ante una oferta más reducida y condiciones climáticas adversas asociadas al fenómeno de El Niño. El asesor ganadero Víctor Tonelli indicó que las inundaciones y las dificultades para pastorear y transitar caminos podrían afectar la oferta, con posibles repercusiones sobre los precios de la carne en los próximos meses.



