Blue Origin anunció una inversión de 330 millones de dólares para ampliar su presencia en Florida y multiplicar la frecuencia de lanzamientos de su cohete pesado New Glenn, con el objetivo de lograr varios vuelos por semana antes de que culminen la década. El plan fue comunicado por Ian Richardson, vicepresidente senior de operaciones de la compañía, a través del sitio oficial de la firma. “Estas inversiones apuntan a un único objetivo: construir la capacidad para sostener más misiones, con mayor confiabilidad y eficiencia”, afirmó.

La inversión contempla una nueva planta en Rocket Park, el complejo de fabricación de 1,37 millones de pies cuadrados ubicado junto al Kennedy Space Center de la NASA, que estará terminada a mediados de 2027. Esa instalación permitirá producir hasta 150 etapas superiores anuales para la versión más grande del cohete.

Además, Blue Origin sumará dos plataformas de lanzamiento en Cabo Cañaveral, sumándose a las dos que ya están en construcción. La empresa también solicitó autorización para elevar de 12 a 50 los lanzamientos permitidos en su LC-36 por año. Se suma, además, una instalación de integración de clientes junto a la Fuerza Espacial de Estados Unidos, con cuatro bahías para cargas útiles y capacidad para preparar varias misiones simultáneamente.

La compañía planea construir dos barcos adicionales para recuperar la primera etapa reutilizable del cohete, que hoy depende de una única plataforma llamada Jacklyn. Según Richardson, la huella de fabricación y operaciones de la firma en Florida “más que se duplicó en los últimos dos años” y ya abarca más de 20 sitios en los condados de Brevard y Orange.

Blue Origin ya invirtió más de 3.000 millones de dólares en esa infraestructura y emplea a más de 5.000 personas en el estado, además de trabajar con cerca de 500 proveedores locales. La empresa fabrica de forma integrada gran parte de sus componentes, desde piezas estructurales hasta sistemas de propulsión, combinando esa capacidad con proveedores externos para reducir cuellos de botella cuando la producción se acelere.

En cuanto al historial del cohete, el New Glenn ha llegado a órbita en dos oportunidades desde su debut en enero de 2025. En mayo de 2025, una prueba de encendido en la plataforma LC-36A terminó en explosión, destruyendo gran parte de la infraestructura de lanzamiento y provocando ondas sísmicas registradas en la zona, según NASASpaceFlight.com. Desde entonces, la empresa está reconstruyendo ese complejo con miras a volver a volar antes de terminar 2026; sin embargo, un regreso a los vuelos en los primeros meses de 2027 se ve más plausible.

En una entrevista con Fox News, el fundador Jeff Bezos afirmó que la misión de regreso al vuelo incluirá una nave de carga Blue Ring, aunque bromeó con que la fecha final podría terminar siendo el 31 de diciembre.