La temporada anterior de Buscando a Wanda cerró con la revelación de que la protagonista no fue raptada por un extraño, sino que estaba cautiva en el sótano de vecinos que parecían ejemplares de la comunidad. A partir de esa base, la nueva entrega se estrena el próximo miércoles en Apple TV y arranca durante la celebración de un festival popular que promete tensar la historia.
La historia posiciona a Wanda en el centro de una acusación por homicidio. Ante esa situación, sus padres y su hermano idean un plan audaz para ayudarla a salir de la prisión, mientras buscan al verdadero culpable del crimen. Esta propuesta se conecta con recientes producciones alemanas, como Kleo y Cómo vender drogas online (rápido), destacándose por su puesta en escena hipermoderna.
Un rasgo llamativo es el contexto en el que se desarrolla: la serie sitúa la acción en un enclave que recuerda al Parque Chas, pero dentro de un marco alemán, confiriéndole una atmósfera urbana y a la vez aislada. La narración advierte a Wanda sobre evitar las celebraciones en ese lugar idílico de la Selva Negra.



