Durante un desayuno informativo en Madrid, Javier Milei afirmó que las Islas Malvinas pertenecen a Argentina “por derecho, por historia y por geografía” y aclaró que ese tema no está sujeto a discusión. El mandatario señaló que confía en seguir avanzando con su reivindicación y en recuperar el archipiélago por la vía diplomática, dejando claro que no cree en soluciones bélicas.

Milei vinculó la presencia británica en Malvinas con riesgos para la región, especialmente en lo que respecta al control del Atlántico Sur. Expresó que quienes pretendan hacer negocios en las Malvinas a alto riesgo encontrarán trabas para operar a menor riesgo en el continente, e incluso en Vaca Muerta, según afirmó de forma contundente.

El jefe de Estado aseguró que Argentina continuará negociando hasta que le devuelvan las islas, al sostener que son los legítimos propietarios. En esa línea, el presidente mencionó la escalada diplomática impulsada por su equipo en los últimos días: su asesor Santiago Caputo había señalado en redes que el Reino Unido está “colonizado por el Islam” y que la recuperación de las islas sería clave para proteger Occidente.

Caputo había ampliado esa visión, argumentando que la Argentina debe proyectarse con firmeza hacia el Atlántico Sur para defender valores occidentales y el marco de seguridad regional.

En otro plano, Milei defendió que la alianza con Estados Unidos no le impide mantener relaciones comerciales con China. Aseguró que es posible comerciar con China —considerado uno de sus socios comerciales importantes— sin perder la afinidad estratégica con Estados Unidos, subrayando que esas trayectorias no son mutuamente excluyentes y pueden coexistir en lo económico, comercial, financiero, cultural y de seguridad.

El Presidente remarcó que, desde que asumió, su gobierno mantiene esa línea de actuación y que la negociación sobre Malvinas seguirá siendo una prioridad para restituir la soberanía argentina por vías pacíficas.