En la última reunión de la mesa política de Javier Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, sostuvo que ya cuenta con 34 votos para avanzar con la reforma electoral cuyo eje es eliminar las PASO. De inmediato, Patricia Bullrich puso en duda ese número y, en tono irónico, solicitó saber cuántos votos realmente hay.

Según las fuentes consultadas por Clarín, Santilli explicó que su conteo contempla 21 senadores de La Libertad Avanza, 3 del PRO y 10 de la UCR. Para aprobar una ley electoral en el Senado se requieren al menos 37 votos, por lo que el oficialismo confía en sumar apoyos mediante acuerdos con gobernadores de fuerzas provinciales.

Bullrich, quien mantiene contacto directo con los senadores aliados que podrían sumar votos para la oposición oficial, afirmó durante la reunión que los votos del PRO aún no están garantizados. En cuanto a los radicales, mostró expectativa de respaldo: 7 de 10 podrían apoyar la reforma, siempre que exista un marco político definido de cara a las elecciones de 2027.

La titular del bloque radical es prudente sobre cuál sería la jugada más conveniente para el Gobierno: acelerar compromisos con los gobernadores o esperar para negociar desde una posición más fortalecida. También evalúa si conviene ceder buena parte de la estrategia interna de La Libertad Avanza en el interior del país a cambio de esos acuerdos. En la conversación, la “llave” quedó en manos de Bullrich, con el apoyo de la hermana de Milei, Karina Milei, además de dos figuras cercanas al poder: el secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández (aunque no participa de la discusión política) y el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt. El objetivo central de la Secretaría General de la Presidencia es evitar que surja un competidor interno que trate de disputarle una PASO al presidente y asegurar la reelección.

Bullrich considera que ya es hora de cerrar entendimientos con los aliados y avanzar con la reforma. Sus estimaciones internas le señalan que el Gobierno tiene los votos para sancionar la ley y torcer las PASO de 2027, pero advierte que sería problemático que La Libertad Avanza desafíe al territorio de los gobernadores aliados, quienes aportan los votos en el Congreso.

Santilli es, en cambio, el más impaciente por sellar un acuerdo político con los gobernadores, convencido de que eso impulsará la economía y reducirá el Riesgo País. Gobernadores que compartieron una cena con el ministro de Economía en la embajada de París durante la Argentina Week habrían dicho que él ya habría cumplido en lo económico, quedando ahora a expensas de la política. En la campaña del año pasado, ya planteó la necesidad de acordar con los mandatarios provinciales para garantizar la gobernabilidad; en ese contexto, Karina Milei optó por seguir la postura de los primos Martín y Eduard Milei.