La protesta dio inicio en la Plaza del Congreso, donde, a pesar de la lluvia y de camiones hidrantes de la Policía Federal, una gran convocatoria se instaló para expresar rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei. Universitarios, jubilados, personas con discapacidad, ambientalistas y representantes de diversas organizaciones sociales, políticas y gremiales formaron un frente común en un mismo reclamo.
En paralelo, se aguardaba en la Cámara de Diputados la sesión destinada a rechazar el Decreto 70/2023. Sin embargo, la convocatoria no alcanzó el quórum necesario, y la intención de frenar esa medida no se cumplió durante la jornada.
La movilización estuvo empañada por la actuación policial, que lanzó una gran cantidad de gases sobre un grupo reducido de manifestantes, situación que terminó afectando a buena parte de los presentes y generó preocupación entre los asistentes.
Por la tarde, las inmediaciones del Congreso se llenaron del color característico de la comunidad universitaria, dando forma a la quinta Marcha Federal Universitaria. El eje de la marcha fue exigir al Ejecutivo la aplicación de la Ley de Financiamiento de la Educación Universitaria (LFEU). Con carteles y remeras, muchas luciendo la tipografía asociada a Malvinas, los participantes se instalaron en distintos sectores de la plaza para expresar su demanda.



