En medio del debate entre el Gobierno y el mundo empresario sobre la caída de ventas en locales con venta a la calle frente al crecimiento de las compras online, un informe reciente alerta sobre cambios en los precios relativos de la energía, los alquileres y la mercadería desde diciembre de 2023, con variaciones según la región del país.
El trabajo, elaborado por Nadin Argañaraz, del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), abarcó el periodo noviembre 2023–agosto 2026 y se concentró en el comercio minorista formal tradicional. Para su análisis, utilizó las series de precios mayoristas y minoristas publicadas por el INDEC.
La principal divergencia detectada fue entre el comportamiento de la mercadería y el de los gastos vinculados al funcionamiento de los locales. Mientras el costo relativo de los productos que los comercios adquieren para vender se mantuvo cercano a los niveles de noviembre de 2023, la incidencia de la energía y de los alquileres creció con fuerza.
Según el informe, la mercadería sigue siendo el componente de mayor peso dentro de la estructura de costos de un negocio minorista. En distintos puntos de venta analizados, aproximadamente el 60% del costo total se explicó por la mercadería comprada al sector industrial.
Para medir su evolución, el Iaraf comparó el índice promedio nacional de precios mayoristas de bienes nacionales con el índice promedio nacional de precios minoristas de bienes. La referencia de compra corresponde al Índice de Precios Mayoristas (IPM) del INDEC, dentro de la categoría de productos manufacturados de origen nacional, y la referencia de venta al índice de precios minoristas de bienes.
Si bien, en los primeros meses de 2024, el costo relativo de la mercadería mostró un encarecimiento cercano al 20%, posteriormente la incidencia de ese costo sobre los precios de venta se moderó. El indicador volvió a niveles similares a los de noviembre de 2023 durante los primeros meses de 2025. Después, la serie exhibió subas y bajas, y en los meses recientes del periodo analizado se observó una etapa de estabilidad relativa.
Cabe aclarar que el resultado se obtiene como promedio de los bienes incluidos en los índices oficiales, por lo que no describe la situación de un producto específico ni de cada comercio.
El comportamiento de la energía presentó una dinámica distinta. El informe incluyó los costos de electricidad, gas y agua, insumos esenciales para la operación de comercios con atención en locales físicos. En noviembre de 2023, la incidencia nacional de estos servicios sobre los precios de venta era 100; para agosto de 2026, el índice alcanzó 250, lo que implica que el peso relativo de la energía se multiplicó por 2,5, con una variación cercana al 150%.
La serie nacional mostró un crecimiento sostenido durante casi todo el periodo analizado, y el informe vincula esa trayectoria con el incremento de los precios de la energía. En ese marco, la combinación de mayor costo de la energía y de los alquileres va perfilando un escenario en el que la mercadería conserva su peso relativo, pero los gastos operativos de los locales ganan relevancia en la dinámica de precios minoristas.



