El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, volvió a apuntalar este fin de semana la posibilidad de asistir a la Argentina con ayuda financiera, y dejó abierta la camino hacia una eventual nueva intervención, en medio de un marco de respaldo al gobierno de Javier Milei. En diálogo con Axios, indicó que podrían volver a hacerlo si hiciera falta, luego de recordar la asistencia que dio Washington durante el periodo anterior.
Bessent explicó que la maniobra se realizó con la aprobación del presidente de turno y bajo la premisa de que la seguridad económica está estrechamente ligada a la seguridad nacional. En ese marco, desarrolló el ejemplo argentino, señalando a Milei como un aliado de Estados Unidos que impulsó reformas significativas, mientras la oposición buscaba generar incertidumbre en los mercados para influir en las elecciones.
En cuanto al mecanismo, afirmó que la cuestión central fue el beneficio para las cuentas estadounidenses: el uso de un swap de monedas plenamente garantizado permitió, según su lectura, generar ingresos para el pueblo norteamericano y facilitar la trayectoria del titular del Ejecutivo en las contiendas electorales del año previo. Afirmó que el efecto no se limitó a Argentina: la estabilización de ese país habría provocado un cambio sustancial en la región, con un número creciente de gobiernos latinoamericanos alineados con Washington. Se cuestionó si podría repetirse la estrategia, y la respuesta fue afirmativa.
En 2025, Estados Unidos adquirió pesos y colocó a disposición de la Argentina una línea de swap por US$20.000 millones para contener la presión sobre el mercado cambiario en un contexto de inestabilidad tras el resultado de las elecciones locales en la provincia de Buenos Aires, donde La Libertad Avanza perdió influencia.
Bessent también abordó preocupaciones propias de la economía estadounidense, intentando bajar el tono ante la escalada de rendimientos de los bonos del Tesoro. Aseguró que, si bien existiría preocupación ante subidas atípicas, lo observado refleja una tendencia global, no una fuga de inversores de la deuda estadounidense hacia otras emisiones como las alemanas o japonesas.
Sobre el pulso de la IA, descartó que el auge de inversiones en ese sector esté generando una burbuja financiera. Señaló que grandes firmas como Microsoft, Alphabet y Meta están destinando recursos significativos, mientras que otras firmas dedicadas al desarrollo de IA siguen movilizando capital para avanzar en la tecnología.



