Las últimas cifras oficiales revelan un escenario complejo para la economía. En julio, la actividad económica cayó 1,4% interanual y 2,9% frente al mes anterior, con lo cual se acentuó el debilitamiento en la marcha de la actividad.
En el segundo trimestre, el Producto Bruto Interno registró una contracción de 0,6% respecto del periodo anterior, señalando una desaceleración que persiste tras el inicio del año.
La tasa de desocupación subió a 7,9%, borrando la leve mejora observada en 2025, cuando alcanzó 6,6% en el tercer trimestre. En paralelo, la pobreza avanzó 4,1 puntos porcentuales y se ubicó en 32,3% en la primera mitad de 2026; el dato es uno de los que el Gobierno suele mencionar para mostrar cambios sociales, ya que desde mediados de 2024, cuando estuvo en 54,9%, no había registrado un aumento de esa magnitud.
Las ventas en supermercados cayeron 2,1% en julio frente al mismo mes de 2025, y acumulan una baja de 2,7% en lo que va del año.
El riesgo país superó los 600 puntos, el nivel más alto en seis meses, reflejando tensiones en el costo de financiamiento y expectativas económicas.
En el ámbito de inflación y poder adquisitivo, se anticipa que una caída más marcada de la inflación en los meses por venir, sumada a la revisión de paritarias de ciertos sectores entre octubre y diciembre, podría trazar una senda de recuperación para los asalariados formales.
Desde el Palacio de Hacienda sostienen que los resultados del programa presentado hace un mes para reactivar los créditos hipotecarios podrían dinamizar, a su vez, la actividad en la construcción.
Tras un periodo de parate, en octubre se esperan avances en obras viales en varias provincias, dentro del nuevo esquema de corredores.
Finalmente, el jefe de Estado, Javier Milei, viajará a París el martes para una nueva edición del Argentina Week, en medio de estas discusiones sobre el rumbo económico.



