El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió que la actividad económica registró una caída de 2,9% en el último informe, cifra que representa el mayor retroceso en seis años. Este dato se sumó a una merma previa del 0,6% presentada para el segundo semestre del año, agudizando las preocupaciones por el desempeño de la economía.
En paralelo, el informe oficial sobre pobreza mostró un deterioro: la pobreza pasó de 28,2% a fines del año anterior a 32,3% en la actualidad. En números absolutos, la cantidad de argentinos por debajo de la línea de pobreza se eleva a 15,4 millones, lo que implica un incremento cercano a los dos millones de personas respecto de la medición previa.
La presencia de Axel Kicillof en Estados Unidos, en los días en que se desarrollaba la Asamblea General de la ONU, generó “un nivel de malestar” en el huésped del poder. Fuentes cercanas mencionaron que el gobernador fue crítico con la gestión oficial y que esa postura provocó roces con el jefe de Estado, a quién se le habría llegado a referir, en un episodio público, con un apodo despectivo. En medio de esas tensiones, algunos analistas señalan que el movimiento de Kicillof puede convertirse en un eje de la futura campaña política.
Durante su estadía en Nueva York, el gobernador intentó presentar su viaje como una actividad institucional, realizada en calidad de mandatario, y no como una campaña electoral. No obstante, otros actores políticos no le dieron credibilidad a esa versión.
En el plano económico, Kicillof llevó a cabo encuentros con representantes de fondos de inversión y grandes corporaciones. Entre los interlocutores estuvieron representantes de Eaton Vance, Vanguard, GoldenTree y Mesarete, tenedores de deuda de la provincia de Buenos Aires. También participaron ejecutivos de BlackRock, Microsoft, Mastercard, Google, MetLife y Dreyfus, además del empresario argentino José Luis Manzano. En estas reuniones, el gobernador buscó presentarse como una figura afable y cercana, con la idea de construir puentes para futuros acuerdos y apoyo financiero para la provincia.
Aunque la agenda combinó encuentros con entidades financieras y tecnológicas y actos destinados a proyectar una imagen de gestión, las ópticas sobre el impacto de estos movimientos en la economía local siguen abiertas. En el frente político, persisten tensiones y desbordes de distinto origen, que alimentan la lectura de que la realidad económica exige respuestas claras y contundentes.



