Un nuevo informe del Monitor de Opinión Pública de agosto, elaborado por Zentrix Consultora, indica que 60,2% de los argentinos tomó algún tipo de deuda en los últimos seis meses. La proporción es más alta entre los jóvenes de 18 a 39 años (67,1%), baja entre quienes tienen 40 a 59 años (63,5%) y desciende a 54% entre los mayores de 60.

En cuanto al destino de los préstamos, 55,6% de los endeudados lo hizo para cubrir alimentos y gastos de salud, mientras que 20,4% recurrió a créditos para pagar tarifas y servicios. En conjunto, tres de cada cuatro endeudados utilizan el crédito principalmente para sostener gastos básicos, sobrepasando con mucho el 10,7% que lo emplea para la compra de bienes durables.

El informe también describe el contexto de ingresos: 65% llega como máximo al día 20 del mes con sus recursos, 44,4% no supera el día 15 y 24% se queda sin dinero al día 10. Dentro de este último grupo, 12,2% apenas llega al quinto día. Solo 22,9% logra finalizar el mes con lo que gana y 10,7% además puede ahorrar.

Las diferencias por clase social son marcadas. En la clase baja, 87,6% agota sus ingresos antes del día 20 y apenas 10,1% alcanza a fin de mes. En la clase media, 51,4% llega como máximo hasta el día 20; 31,8% llega a fin de mes y 16,3% logra ahorrar. En la clase alta, solo 7,3% se queda sin recursos antes del día 20; 53,3% cubre todo el mes y 39,4% termina con capacidad de ahorro.

Estas distinciones repercuten en el uso de la deuda. Entre quienes pertenecen a la clase baja, más del 85% de los créditos fueron destinados a cubrir alimentos, salud, tarifas y servicios, frente a menos del 60% en la clase alta, donde la adquisición de bienes durables gana peso dentro de los motivos para endeudarse.

Los jóvenes son el grupo que enfrenta mayores dificultades para sostener ingresos durante el mes: 83,3% de 18 a 39 años no llega al día 20, frente a 60,3% de los mayores de 60.

En agosto, ingresos y salarios aparecieron como la principal preocupación (50,1%), seguidos por la incertidumbre económica (49,8%) y el desempleo (40,9%). La corrupción apareció en 39,6% de las respuestas, y el aumento de tarifas de servicios públicos en 35,2%. La inflación ocupó el último lugar entre las diez inquietudes, con 12,7%.

Una lectura recurrente es la percepción de que los salarios aún no superan a la inflación: 81,2% respondió que su ingreso no le gana a la inflación, frente a 14,3% que sostuvo lo contrario. Además, 65,8% cuestiona si el Índice de Precios al Consumo del INDEC refleja la variación de precios que perciben cotidianamente.