Las cifras oficiales sobre morosidad en el sistema financiero argentino muestran una distribución desigual entre segmentos de la población. El análisis indica que los más jóvenes concentran la mayor cantidad de deudores con mora, pero los montos en mora, en promedio, son bajos. Un aspecto relevante es que el 50% de los morosos explica apenas el 5% de la mora total, mientras que el 9,5% acumula el 57,9% de la deuda en situación irregular, según el estudio de Eco Go a partir de la base de datos de la Central de Deudores (Cendeu) del Banco Central.

El último Informe sobre Bancos del BCRA sitúa la morosidad de las familias en julio en 12,9%. Al considerar el universo de deudores, que abarca 20,73 millones de personas, se observa que 15,75 millones operan dentro del sistema tradicional (76%), y 12,67 millones mantienen deudas con prestadores no bancarios (61,1%), que incluyen desde fintech hasta comercios de electrodomésticos. Existe superposición entre ambos sectores: 7,7 millones de personas figuran con deudas en los dos universos, mientras que 4,97 millones están endeudadas únicamente ante prestadores no bancarios.

Del total de deudores, el 26,6% presenta algún tipo de irregularidad. En números, son 5,52 millones de personas con un monto de deuda en situación irregular de 17,98 billones, lo que representa el 18% del total de la deuda en el sistema financiero.

Una paradoja que destacan los datos es que, si bien son menos quienes tomaron crédito, hay más morosos entre los proveedores no bancarios (3,77 millones) que en el sistema bancario (3,08 millones). Al mismo tiempo, la deuda total es mayor en el sistema bancario que entre los proveedores no financieros.

Para Marina Dal Poggetto, de Eco Go, “no se observa un problema sistémico” en la morosidad. Atribuye el incremento de la morosidad a cambios en el régimen inflacionario: las cuotas dejaron de licuarse, las tasas reales quedaron altas y los ingresos no acompañan, lo que dificulta sostener el endeudamiento pese a que la deuda en sí no sea inherentemente mala. En su lectura, el contexto económico reciente ha generado un comportamiento crediticio problemático, distinto al que se observaba en períodos de inflación más acelerada, cuando el crédito y las cuotas absorbían parte del ingreso disponible.

En cuanto a la segmentación por edad, los más jóvenes son los más afectados en términos de cantidad de morosos: el 36,5% de los morosos en situación irregular tiene menos de 34 años, es decir, 2,02 millones de personas. De ese grupo, 1,53 millones tienen entre 25 y 34 años. Entre 35 y 44 años hay 1,4 millones de morosos (25%), y entre 45 y 54 años se registran 980.000 casos (17,8%).