Los números oficiales sobre morosidad en el sistema financiero argentino muestran impactos diferentes según el segmento de la población. En este marco, los jóvenes son el grupo con mayor cantidad de deudores en mora, aunque los montos adeudados por esa franja son relativamente bajos. Por otro lado, más de la mitad de la deuda en situación irregular se concentra en una minoría.

Estas conclusiones parten de la base de datos de la Central de Deudores (Cendeu) del Banco Central, que Eco Go —la firma de análisis económico a cargo de Marina Dal Poggetto y Sebastián Menescaldi— procesó. Una idea clave que se desprende es que el 50% de los morosos representa apenas el 5% de la mora total, mientras que el 9,5% concentra el 57,9%.

Según el Informe sobre Bancos publicado por el BCRA, la morosidad entre familias se situó en julio en 12,9%. El universo de deudores considerado –20,73 millones de personas– revela particularidades: 15,75 millones están en el sistema tradicional (76%), y 12,67 millones se vinculan con prestadores no bancarios (61,1%), que abarcan desde fintech hasta comercios de electrodomésticos.

Existe superposición entre ambos mundos: 7,7 millones de individuos deben en ambos ámbitos y 4,97 millones solo deben a prestadores no bancarios. Del total de deudores, 26,6% presenta algún tipo de irregularidad, es decir 5,52 millones de personas, con un saldo irregular de $17,98 billones (18% del total de la deuda del sistema).

Una curiosidad que emerge del cuadro es que, si bien hay menos personas que accedieron a crédito, hay más morosos entre proveedores no bancarios (3,77 millones) que en el sistema bancario (3,08 millones). A la vez, la deuda total es mayor con los bancos que con los proveedores no financieros.

Dal Poggetto aclaró que, si bien la deuda en sí no es mala, se dio un cambio en el esquema inflacionario del país: las cuotas dejaron de licuarse, las tasas reales se mantuvieron altas y los ingresos se debilitaron, lo que explica el aumento de la mora. En el pasado, con inflación acelerada, el crédito era visto como un ingreso adicional para quien tomaba préstamos, generando una transferencia desde el ahorrista al tomador; ahora, el cuadro es distinto y se observa un problema de ingresos.

En cuanto a la distribución por edades, los jóvenes aparecen como el grupo más afectado por la morosidad: 36,5% de los morosos tiene menos de 34 años, cifra que corresponde a 2,02 millones de personas, de las cuales 1,53 millones tienen entre 25 y 34 años. Los de 35 a 44 años suman el 25% de los morosos (1,4 millones) y aquellos de 45 a 54 años representan el 17,8% del universo total (aproximadamente 980.000).