El Movimiento Popular Neuquino (MPN) confirmó que no presentará un candidato a la gobernación en las próximas elecciones de 2027, una decisión inédito en más de seis décadas. Desde su debut electoral en 1962, el partido acumuló 13 victorias en 14 procesos provinciales; la derrota de 2023 marcó un quiebre que desnaturalizó la estructura partidaria y aceleró un proceso de reconfiguración interna.

La postura oficial llega en un momento de reacomodamientos de las fuerzas políticas de la región, con un Neuquén que empieza a redefinir alianzas y liderazgos frente a la irrupción de nuevas expresiones y al liderazgo del actual gobernador, Rolando Figueroa. El mandatario, fundador de la agrupación Comunidad y referente principal de la coalición La Neuquinidad, aspira a un segundo mandato y confía en sumar el acompañamiento de sectores del propio MPN, incluso de quienes pertenecían a la estructura histórica del partido hasta la llegada de su propio proyecto político.

Las autoridades del MPN adelantaron que, si bien no habrá candidato a gobernador, la fuerza podría participar en otros frentes electorales durante 2027. A principios de septiembre, Gabriel Álamo, recientemente asumido como presidente del MPN, afirmó públicamente que el partido no está en condiciones de presentar una candidatura con probabilidades competitivas para gobernar la provincia, y señaló la posibilidad de evitar una nueva fragmentación del voto al unirse al espacio que lidera Figueroa.

La definición del partido se enmarca en el proceso posterior a la derrota sufrida en las elecciones de abril de 2023, que dejó de funcionar de forma orgánica la estructura tradicional. Hasta la llegada de Álamo, el MPN estuvo bajo la conducción de exgobernadores: Jorge Sapag, a cargo de la Convención, y Omar Gutiérrez, que manejaba la Junta de Gobierno. Este cambio de mando subraya la intención de la fuerza de adaptar su comportamiento a un contexto político distinto, con miras a preservar influencia en la provincia.

El peso histórico del MPN—que dio la cara en 1962 y dominó 13 de las 14 contiendas provinciales—se mantiene como eje de la discusión sobre su rol en el nuevo mapa político neuquino. En 2023, Figueroa obtuvo 35,6% de los votos frente al 33,5% de Marcos Koopmann, candidato del MPN en ese comicio, en un resultado que dejó en evidencia la vulnerabilidad de la hegemonía histórica. En el pelotón opositor también se ubicaron Ramón Rioseco (Frente de Todos), Carlos Eguía (La Libertad Avanza) y Pablo Cervi (Juntos por el Cambio).

La noticia plantea un escenario de transición para un partido con una trayectoria de dominancia pero con un desafío claro: adaptarse a un panorama en el que emergen nuevos actores y estilos de liderazgo, sin perder la impronta territorial que le dio raíces durante décadas.