La Municipalidad de Olavarría, con el respaldo del camporista Maximiliano Wesner al frente, buscó aplicar una Tasa de Inspección de Seguridad e Higiene (TISH) a los parques eólicos de la región. Originalmente, la idea era copiar un esquema del 1,38% sobre la facturación total de esas plantas, situadas a decenas de kilómetros del área urbana. Con el tiempo, la pretensión se fue ajustando: primero se planteó un mínimo de 5.200 dólares anuales por aerogenerador y, tras un proceso de negociación con las empresas, quedó finalmente una tasa que oscila entre 700 y 850 dólares por cada megavatio de potencia instalada, con una variación según la potencia de cada turbina: a mayor potencia, menor carga por MW.
Más allá del detalle técnico, la discusión incluye dimensiones municipales. Olavarría tiene alrededor de 125.000 habitantes y unos 2.600 empleados en la administración local. En un contexto más amplio, un informe sobre gastos legislativos de 76 ciudades argentinas, elaborado por la Fundación Libertad y el Centro de Investigaciones Sociales y Económicas (CISE), señala que en 2025 el Concejo Deliberante recibió 1,07% de los fondos municipales; el costo promedio por concejal fue de 55 millones de pesos al año. En el conjunto de las 76 jurisdicciones analizadas, el gasto total ascendió a 335.241 millones de pesos, con un promedio de 259,3 millones por concejal.
El marco normativo que dio origen al proyecto de Olavarría se apoyó en el vacío dejado por la no aprobación de la prórroga del artículo 17 de la Ley 27.191, que impedía gravámenes a las energías renovables hasta diciembre de 2025 y establecía que la generación y el transporte de energía se rigen por normas nacionales. En mayo, la Cámara de Diputados dio media sanción a una extensión de veinte años; y, el miércoles, el Senado emitió dictamen de mayoría para convertir en ley la exención hasta 2045.
En la localidad existen cuatro parques eólicos que suman 82 aerogeneradores: Cementos Avellaneda, operado por YPF Luz y la cementera homónima, con 9 turbinas y 84 MW; Olavarría Wind Park, de PCR y ArcelorMittal Acindar, ubicado a 27 km, con 30 turbinas y una inversión de 276 millones de dólares que iniciaría operaciones entre diciembre y enero próximos, aportando inicialmente 184 MW. Los otros dos fueron Vientos de Olavarría y La Rinconada, con 43 generadores y 194 MW totales, de las empresas Ternium y Tenaris, respectivamente, pertenecientes al grupo Techint.



