Un día después de participar en la Asamblea General de Naciones Unidas, el presidente se trasladó a la sede central del banco Citi, en Tribeca, para una disertación organizada por la Fundación Federalismo y Libertad junto al Instituto Republicano Internacional. Ante un auditorio de unas 300 personas, Milei apuntó contra el kirchnerismo y contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof, que también estaba en Nueva York.

Durante su intervención, recordó el panorama que encontró al asumir en diciembre de 2023: consideró que el país enfrentaba “el peor cuadro crítico de la historia”, con un Banco Central prácticamente quebrado y reservas netas negativas. Distinguió entre ese escenario y lo que hoy propone: afirmó que quienes hoy se preocupan por el oro del Banco Central son, a su juicio, los mismos que lo desfalcaron, y advirtió que pedir coherencia a veces parece imposible ante lo que describió como hipocresía.

“Ese fue el país que recibimos, no el relato de fantasía que pretende vender el peronismo”, señaló, usando una expresión que dejó entrever su frustración con las versiones oficiales. Según sus palabras, escuchar ese discurso genera la impresión de que “nos entregaron Suiza”, algo que definió como irritante.

En otro tramo, Milei defendió su programa económico, asegurando que es “muchísimo más exitoso que la convertibilidad”, porque, afirmó, el nivel de precios en dólares es menor y porque se logró sin expropiaciones. Subrayó que el problema central era el gasto público desbocado y describió un ajuste del 30% del gasto público que, sostuvo, se hizo sin default, sin confiscaciones y sin afectar contratos, lo cual, afirmó, fue reconocido por el mercado.

Sin aludir por nombre a Kicillof, que también viajó a Nueva York y mantuvo encuentros con el alcalde de la ciudad y con el presidente del Gobierno de España, Miguel Ángel Sánchez, mencionó que el progreso de Su gestión se ve reflejado en indicadores de riesgo y deuda: afirmó que el riesgo país cayó de 3.000 a 500 puntos básicos y que la deuda pública consolidada pasó de cerca del 100% del PIB a menos de 40%. Aseguró, eso sí, que el riesgo se mantiene en la zona de los 500 puntos y que fluctúa; indicó que la variación está relacionada con lo que el mercado denomina “riesgo” y que, al comparar bonos que vencen durante su gestión con los que vencen tras las elecciones próximas, la diferencia sería de al menos 450 puntos básicos.

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