El Banco Central (BCRA) publicó el balance cambiario correspondiente a agosto, que arrojó un superávit de US$806 millones en la cuenta corriente. Este resultado representa el quinto mes consecutivo con saldo positivo y duplica la performance del mes anterior. El reporte explica que la cuenta corriente cambiaria registra las entradas y salidas de divisas derivadas de comercio, servicios, préstamos, rentas, dividendos y transferencias al exterior.
La cuenta corriente cambiaria sirve para medir cuántos dólares ingresan al país frente a cuáles salen por estas distintas vías. Un superávit implica que los ingresos de divisas superan a los egresos, mientras que un déficit indicaría lo contrario.
En cuanto a los tipos de cambio, estas son las principales alternativas para acceder a dólares en la Argentina:
- Dólar oficial: regulado por el Banco Central. Mantiene dos cotizaciones (minorista y mayorista) y cierra sus operaciones en días hábiles a las 15.00. Es la referencia oficial para compras y pagos con restricciones regulatorias.
- Dólar blue: mercado informal, sin apertura ni cierre oficiales. Su valor se fija durante la jornada y, habitualmente, resulta superior al dólar oficial.
- Dólar MEP (medio indebido: contado con liquidación en otros términos): se obtiene por la compra y venta de bonos o acciones y es depositado localmente. Puede adquirirse desde el home banking u otras plataformas financieras.
- Dólar CCL (contado con liquidación): surge de operaciones en las que un inversor compra papeles argentinos en el mercado local para venderlos fuera del país, con el objetivo de transferir divisas.
- Dólar tarjeta: cotización que resulta de sumar al dólar oficial un recargo por anticipo de Ganancias, que en su universo ha sido del 30% (con un tope que, según la información, llegaba a alcanzar el 60% hasta diciembre de 2024). Este recargo aplica a transacciones con tarjetas de crédito o débito para gastos en el exterior (por ejemplo, plataformas como Netflix o Spotify).
- Dólar cripto: permite operar con criptomonedas a través de plataformas digitales; implica transferir pesos o dólares a la app y ejecutar compras o ventas vinculadas a criptoactivos.
- Billetes “cara chica” y “cara grande”: los billetes de US$100 anteriores a 1996 (cara chica) circulan en menor medida frente a las series más modernas (cara grande). En el mercado informal, suele haber preferencia por las denominaciones actuales, y la disponibilidad de billetes antiguos puede generar restricciones.
En síntesis, mientras el balance de agosto apunta a un escenario más favorable para entradas de divisas, las distintas opciones para acceder al dólar mantienen diferencias claras en costos y condiciones, y siguen conviviendo en el panorama cambiario argentino.



