La sorpresa acompañó a los tributaristas al revisar cada mañana el Boletín Oficial: la ley de Inocencia Fiscal II sigue sin aparecer publicada. Aunque el Congreso la aprobó el 17 de septiembre, aún no fue promulgada ni mucho menos reglamentada, por lo que no se dio inicio al conjunto de cambios que propone. En paralelo, el calendario impositivo mantiene a la declaración jurada de Ganancias en curso, con apenas tres días hábiles disponibles para su presentación.

Los contadores esperan que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) anuncie una nueva prórroga para Ganancias. Desde el organismo no confirmaron oficialmente esa medida a LA NACION. Si se confirmara, sería la quinta prórroga. La última extensión, comunicada el 21 de septiembre, fijó como fecha límite el martes 13 de octubre para entregar las declaraciones correspondientes al periodo fiscal 2025.

A modo de contexto, el lunes siguiente es feriado por el Día del Respeto a la Diversidad Cultural, lo que acorta aún más el margen para cumplir con el trámite si la promulgación se da en la semana. Además, el pago del gravamen que acompaña al periodo 2025 se había realizado el 27 de julio pasado, para evitar impactos en la recaudación del Estado.

“Hay fundamentos para anticipar una prórroga, aunque la demora llama la atención: hay numerosos aspectos reglamentarios pendientes”, resumió Marcelo Rodríguez, contador público y CEO de MR Consultores. El especialista señaló que, además de la intervención del Poder Ejecutivo y ARCA, debe actuar la Unidad de Información Financiera (UIF), que cuenta con 15 días hábiles desde la promulgación para definir montos que pueden exteriorizar los contribuyentes. En su visión, la demora responde a asuntos reglamentarios aún sin definir, y una vez publicada la ley, empezarían a correr los plazos.

La demora tampoco es menor desde la perspectiva de política tributaria. Las prórrogas buscan darle tiempo al Congreso para debatir y sancionar la nueva ley de Inocencia Fiscal y así ampliar la adhesión al Régimen Simplificado de Ganancias, que facilita el uso de dólares declarados para quienes tenían ingresos y patrimonios por encima de los límites anteriores. En la actualidad, la cifra de inscriptos en el régimen ya superaría los 423.000, según información a la que accedió LA NACION. Con la reforma, se amplía el universo de contribuyentes elegibles, eliminando antiguos techos de ingresos (antes 1.000 millones) y de patrimonio (1). Asimismo, se incorpora un esquema de protección frente a ciertas fiscalizaciones, conocido como “tapón”.