Los depósitos privados en moneda estadounidense finalizaron septiembre en su mejor desempeño mensual de 2025, al registrar un incremento de US$1.023 millones que dejaron el saldo total en US$41.910 millones. Este repunte eleva el acumulado del año a US$4.924 millones, con un ritmo promedio de US$547,1 millones mensuales, y acumula un crecimiento de US$7.965 millones frente a doce meses atrás. Para ponerlo en contexto, el nivel de fin de agosto era de US$40.833 millones, por lo que la variación intermensual fue de 2,64%.
El repunte de septiembre se produce después de avances relevantes en enero (+US$983 millones) y julio (+US$933 millones), apoyados, entre otros factores, por ingresos extraordinarios que reciben parte de la población en esas fechas (vacaciones y medio aguinaldo) y por efectos vinculados a servicios de bonos Globales. En septiembre, la variación mensual fue la mayor en diez meses; el salto más fuerte desde diciembre de 2025 (cuando había subido US$1.246 millones) se registra para este mes.
De esta forma, el stock de depósitos en dólares creció US$4.924 millones en lo que va del año y US$7.965 millones en los últimos doce meses. En el contexto de demanda de dólares por parte de inversores y ahorristas, esa demanda se ha mantenido en niveles elevados durante los últimos meses. En agosto, el dato oficial indica que personas físicas demandaron US$2.933 millones, por encima del promedio anual, que se ubicaba alrededor de US$2.683 millones por mes, según observó ACM.
El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, resaltó que una parte importante de estas compras en dólares permanece dentro del sistema financiero: aproximadamente el 75% de las adquisiciones no sale del circuito, sino que sirve como base para la originación de nuevos créditos. En su visión, esa demanda minorista “no es una fuga”, sino un factor estabilizador que alimenta el mercado de capitales, financia a los bancos y sustenta la inversión doméstica.
En paralelo, el crédito en dólares continuó aumentando, con un crecimiento del 3,7% en septiembre, situándose por encima de US$26.230 millones y acumulando un incremento del 41% en lo que va del año.
Por el lado de los depósitos y préstamos en pesos, la dinámica fue la contraria: septiembre arrojó nuevas pérdidas reales, de 0,1% en depósitos y 0,6% en préstamos, lo que sitúa caídas interanuales de 1,7% y 1,1%, respectivamente, a pesar de la lectura favorable en otros componentes. En el informe de LCG se señala una nueva retracción en las líneas vinculadas al consumo —con once meses consecutivos de caída— y una desaceleración en el financiamiento a las empresas tras cuatro meses de alza.



