El ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que, si se hubiera preservado el déficit fiscal heredado en un contexto internacional de incremento de tasas similar al de los años 90, Argentina podría haber tenido que captar hasta USD 100.000 millones. Aun así, afirmó que el marco de las cuentas públicas, pese a todo, es favorable.

Más allá de ese diagnóstico, los analistas se preguntan qué ocurrirá con el financiamiento en los meses próximos, especialmente cuando el Gobierno busca activar el crédito de cara al proceso electoral de 2027. Aunque las perspectivas varían, todos coinciden en que el comportamiento del crédito estará ligado a la evolución de la inflación y de la morosidad.

Caputo presentó su evaluación durante una intervención en el streaming Carajo, al vincular el financiamiento externo con el resultado fiscal y el costo del endeudamiento internacional. Describió como “shock externo” el endurecimiento de las tasas globales y el encarecimiento del petróleo, en un país que, afirmó, arrastra un déficit energético.

El titular de Economía señaló que las tasas internacionales muestran niveles que evocan a años pasados. Citó como referencia que la letra a 10 años del Tesoro de Estados Unidos se ubica alrededor de 5,3% anual, mientras la de 30 años ronda 5,7%.

Con esas referencias, Caputo planteó que una emisión de deuda argentina para cubrir necesidades de USD 30.000 millones o USD 35.000 millones anuales podría haber enfrentado una tasa probablemente en el rango del 14% al 15% anual. Bajo esa estimación, cada desembolso anual por esos montos implicaría pagos cercanos a USD 5.000 millones.

El comentario de Caputo sobre el déficit heredado se enlazó con un debate más amplio sobre el comportamiento del crédito en pesos destinado al sector privado. En ese marco, Analytica, una consultora económica, informó que agosto y septiembre mostraron dos meses consecutivos de caída.

El informe subraya que la evolución de las financiaciones con tarjetas de crédito y de los préstamos personales será decisiva para definir una recuperación del crédito privado en pesos. Aunque los créditos hipotecarios y prendarios registraron crecimiento, la atención se centra en tarjetas y préstamos personales, cuyo mejor desempeño sería clave para una recuperación más amplia.

Analytica identificó varios factores que podrían limitar la recuperación: altas tasas de interés reales, morosidad elevada, menor actividad económica y condiciones del mercado laboral. Según la firma, la caída del financiamiento podría moderarse a futuro, pero no se vislumbra una recuperación sostenida; además, advierte que el Gobierno debe evitar…