El embajador argentino ante Estados Unidos, Alec Oxenford, sostuvo que la combinación de iniciativas para licuefacción de gas natural, sumadas a las exportaciones agropecuarias y energéticas, podría situar a la Argentina en una etapa de mayor flujo de divisas en los próximos años. Este marco de expectativas se fortaleció tras conocerse una carta de intención del Exim Bank por un total de 7.000 millones de dólares, de los cuales 6.000 millones se canalizarían a favor de YPF.
Según el diplomático, ese financiamiento permitiría acelerar inversiones vinculadas a la licuefacción de gas y ampliar la capacidad exportadora argentina. “En tres a cinco años vamos a empezar a ver un crecimiento notable de las exportaciones. y podríamos enfrentar un volumen de dólares similar al de países con avanzado superávit externo”, indicó de forma interpretativa, sin atribuir expresamente el calificativo al país nórdico.
Oxenford estimó que las líneas de negocio asociadas a la energía podrían generar exportaciones cercanas a los 200.000 millones de dólares, sin contar aún con el aporte de minerales críticos. En ese grupo ubica cobre, litio y otros recursos que Estados Unidos considera estratégicos para sus cadenas de suministro.
El embajador conectó esas proyecciones con los proyectos de gas natural licuado (GNL), que requerirán la construcción de plantas e infraestructura, y afirmó que los resultados comenzarían a percibirse entre tres y cinco años.
La carta de intención del Exim Bank asigna 6.000 millones de dólares para YPF, orientados a desarrollos de GNL en conjunto con las compañías XRG y ENI. Horacio Marín, presidente y CEO de la petrolera estatal, comentó en la misma entrevista que la empresa apunta a superar los 30.000 millones de dólares anuales de exportaciones a partir de 2031.
Marín adelantó además que YPF avanza en una nueva etapa de financiamiento con Exim Bank y la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC). De concretarse, dijo, el objetivo es fortalecer la caja de la compañía para sostener su ritmo de inversiones incluso ante eventuales caídas relevantes del precio internacional del petróleo.
Para Oxenford, un dato central es que, hasta febrero, Argentina no era elegible para presentar iniciativas ante Exim Bank; ese estatus cambió con la gestión actual. Aseguró que el acuerdo anunciado constituye el mayor compromiso del banco con un país del hemisferio hasta la fecha, si bien la carta de intención aún debe materializarse.
La relación bilateral se ve enmarcada en un nuevo contexto geopolítico y en la reorganización de las cadenas globales de suministro. Washington busca garantizar el acceso a energía y minerales críticos mediante acuerdos con países aliados, y Argentina ocupa un rol relevante dentro de esa estrategia en la región.



